Tema

fabián corral b.

¿Cómo entender la circunstancia?

José Ortega y Gasset escribió en 1914, aquello de que “yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo”.

Judicialización integral

Desde que se inauguró la “acción de amparo” se advirtió la tendencia a abusar del derecho y a transformar las más diversas disputas en mecanismos seudo constitucionales sumarios, dirigidos a obtener ventajas, impugnar actos administrativos, anular contratos, afectar resoluciones y sentencias ejecutoriadas, etc.

¿Tiene límites la soberanía?

Los casos de Cuba, Nicaragua y Venezuela plantean un tema de fondo respecto de los límites de la soberanía del Estado; esto es, si es un atributo ilimitado, absoluto, o si es una característica del Estado cuya legitimidad está asociada con el respeto a los derechos de las personas, y condicionada por valores como la democracia, las libertades y los principios que son el fundamento del Derecho Internacional.

El factor miedo

La gente obedece por convicción, interés, temor o costumbre. Esos son los factores en torno a los cuales se estructura el sometimiento político, social, religioso o cultural.

Oportunidades, certezas y temores

Es innegable la necesidad de emprender una reforma laboral viable, pragmática y justa, como respuesta a los problemas generados por la pandemia y sus secuelas. Las soluciones deben considerar, como puntos de partida, la necesidad de asumir la nueva realidad, dinamizar la economía y crear confianza en la comunidad.

Quito como problema

Por largo tiempo, Quito fue referente histórico, remembranza colonial, capital del país y centro del poder político.

Soberanía e independencia

¿Es posible hablar de estados soberanos en tiempos de globalización económica y de predominio del Derecho Internacional?

¿Qué es un juez?

Justicia, libertad, honor, propiedad y seguridad, todos ellos encapsulados en los derechos, son valores de la sociedad civilizada que están en manos de los jueces.

Jurisdicción, arbitraje y soberanía

Si algo requiere el Ecuador para sobrellevar la crisis, es asumir que el ordenamiento jurídico, desde la Constitución hasta la última ley, deben entenderse con objetividad, interpretarse sin pasiones, y bajo la óptica de la mayor utilidad para la mayor parte de la población. La soberanía no es nacionalismo que cierra fronteras, sino oportunidad para progresar.

Un triunfo

Un triunfo a la vez real y simbólico, porque expresa el sentir de la gente, su vocación mayoritaria por la democracia y la tolerancia, por la honradez, por el reencuentro, aunque fuese en medio de las limitaciones de la pandemia. Un triunfo de la vocación por la paz, de la restauración de la confianza, del destierro de los temores acumulados y de las angustias que, entre la política de la revancha y la corrupción, saturan nuestro horizonte desde hace demasiados años.