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‘Sumergible’, una película en altamar filmada desde lo alto de Quito

el director Alfredo León (izq.) junto a la actriz colombiana Natalia Reyes y el productor Sebastián Cordero (der.) durante el rodaje de 'Sumergible'. Foto: cortesía Touché Premiere

el director Alfredo León (izq.) junto a la actriz colombiana Natalia Reyes y el productor Sebastián Cordero (der.) durante el rodaje de 'Sumergible'. Foto: cortesía Touché Premiere

Los actores Leynar Gómez y Natalia Reyes en una escena de la película 'Sumergible' del director Alfredo León. Foto: cortesía Touché Premiere

El director ecuatoriano Alfredo León presenta ‘Sumergible’, su segundo largometraje de ficción. La cinta tiene un estreno simultáneo este viernes 12 de marzo de 2021 en las salas de cine en Multicines y ‘streaming’, a través de la plataforma Touché Premiere.

Carlos Valencia, Natalia Reyes, Leynar Gómez y José Restrepo conforman el elenco internacional que protagoniza este thriller que narra la historia de cuatro personas que viajan confinadas dentro de un narco sumergible que sufre un desperfecto mecánico en altamar. En este escenario, los personajes se enfrentan a situaciones extremas en una lucha por la supervivencia.

La cinta es una coproducción entre Boom en Cuadro junto con Carnaval Cine de Ecuador y Proyección Films de Colombia. La producción recibió el apoyo de los fondos de desarrollo y coproducción de Ibermedia, el Instituto de Cine del Ecuador y el fondo FDC de Colombia.

“El mayor reto del filme era cómo contar una historia contenida, con pocos personajes, en una sola locación y hacer que este lugar que estaba a 2 800 msnm, en Quito, se vea como un sumergible que está navegando en el mar”, explica el director.

“Las cinematografías como las de Hollywood hacen esto desde hace tiempo en grandes estudios, pero para una cinematografía como la ecuatoriana sí fue un reto. Hacerlo en locaciones reales no era posible. No había otra opción que construir un espacio artificial”, dice el director.

Aunque se intentó, el equipo de producción no pudo acceder a uno de los narco-sumergibles que se habían capturado en Ecuador. Entonces se construyó una réplica de un narco sumergible, que se instaló en un set al norte de Quito. La directora de arte, Emilia Dávila realizó el diseño con base en una investigación, sobre el que se aplicaron ciertas libertades creativas, para hacer más verosímil la historia.

“Nuestro sumergible es un poco más amplio que uno real. Encontramos un punto perfecto que nos permitía contar una historia contenida, en la que literalmente nuestros personajes están uno encima de otro”, dice León sobre ‘El bicho’, que simulaba el movimiento de un navío asentado sobre un sistema de balanceo e impulsado a mano por varias personas.

“Logramos recrear el movimiento real de una nave en el mar, al punto que los primeros días el equipo que trabajaba dentro del sumergible tenía los estragos de mareo”, recuerda León.

En ese espacio en el que tenían el control de la luz, el movimiento, el sonido y otros detalles, el equipo de producción trabajo durante 23 días de rodaje. Durante otros dos días se filmaron escenas complementarias en una piscina y en las playas de Manabí.

En muy pocos momentos la cámara abandona la nave. “Vi algunas películas contenidas como ‘Lifeboat’ de Hitchchock, ‘Líbano’ de Samuel Maoz o ‘Enterrado’ de Rodrigo Cortés. Al ver estas cintas me di cuenta de que está película no necesitaba salir del sumergible, porque se perdía el ingrediente principal de la tensión que es el confinamiento. Lo que hace la película es encerrar al espectador con los personajes”. 

La tensión, ansiedad y claustrofobia que se experimenta a través de la cinta se potencia con la historia personal de cada tripulante del narco sumergible.

“Buscamos actores con una apariencia cercana a los personajes y la construcción de cada uno fue más bien emocional y psicológica. La idea era mostrar que ellos, al igual que en la vida real, son gente común que fue ‘contratada’, engañada o extorsionada para hacer un ‘trabajo’”, dice León sobre otro de los propósitos del filme, que fue acercarse a esta otra realidad del narcotráfico que usualmente no se ve en la ficción.

El primero en subirse al ‘barco’ fue Carlos Valencia. “Cuando escribía el guion y el personaje de Kléber veía a Carlos Valencia. Luego le contacté y le conté que tengo una película con este personaje y le dije: no me puedes decir que no porque lo escribí para ti. El negro leyó el guion y le encantó”.

Desde Colombia propusieron a Leynar Gómez quien estuvo en el elenco de ‘Narcos’ y también a Natalia Reyes que participó en ‘Cumbia Ninja’ y otras series. “Luego me enviaron el casting de José Restrepo y vi que funcionaba muy bien para el personaje de Aquiles”.

el director Alfredo León (izq.) junto a la actriz colombiana Natalia Reyes y el productor Sebastián Cordero (der.) durante el rodaje de 'Sumergible'. Foto: cortesía Touché Premiere

Cada actor, desde el gesto, el silencio, la mirada y la palabra, articula el vaivén emocional con las acciones y motivos de sus respectivos personajes, en un juego de estrategia, pero también de instinto.

“Todos son víctimas de la situación, al mismo tiempo todos son humanos en una situación al límite, eso ayuda al espectador a identificarse con cualquiera de ellos, al preguntarse si haría lo mismo si estuviera en una situación parecida”, afirma el director.