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Una joven es quemada viva en Karachi después de ser secuestrada y violada

Una joven enfermera en prácticas fue secuestrada, violada, torturada y quemada viva ayer, 31 de marzo, en Karachi, en el sur de Pakistán, cuando se dirigía desde su casa a un hospital, informaron hoy medios locales.

El cuerpo de la joven, de 22 años, fue encontrado en la orilla del río Lyari, donde al parecer fue golpeada en la cabeza con un objeto, ya que se encontró sangre en el lugar, dijo al diario local Dwan un superintendente de la Policía, Shaukat Shani.

El portavoz policial añadió que después prendieron fuego a la joven tras rociarla con gasolina.

El cadáver, que estaba calcinado, con quemaduras en el cien por cien del cuerpo, fue trasladado al Hospital Abbasi Shaheed de Karachi.

Los médicos dijeron que la mujer llevaba muerta entre dos y tres horas antes de que su cuerpo llegase al hospital, donde un responsable del centro hospitalario relató a la Policía que la enfermera también fue violada.

La joven acudía a un curso de formación en el Hospital Sindh Government Qatar de Karachi y pudo ser identificada por una tarjeta de este centro encontrada en su monedero.

El padre de la chica declaró a la Policía que su hija había salido de casa a las 08:30 hora local (03:30 GMT) y su cuerpo fue encontrado casi ocho horas después.

Karachi es la ciudad más poblada de Pakistán, con cerca de 20 millones de habitantes, y es también el núcleo urbano con el índice más alto de muertes violentas en el país asiático.

Al crimen organizado con trasfondo político se suma la recurrente violencia sectaria que golpea habitualmente a las minorías religiosas del país, casi todas presentes en los barrios de Karachi.