Vista Blanca aumenta la oferta de Alangasí

Alangasí pertenece al cantón Quito. Es una parroquia de carácter bucólico, ubicada al suroeste de San Rafael y al noreste de Sangolquí. Es un lugar donde la tranquilidad y el marco natural son inigualables y la frase ‘aquí se respira aire puro’ no es cliché sino la absoluta realidad.

El pueblo es pequeño, como un retablo. Y las casas son familiares, de una o dos plantas y con tejados con caídas a dos aguas. Solamente unos pocos edificios se salvan de ese patrón y rompen el paisaje imperante. El parque central y la antigua iglesia son imponentes.

En esta especie de refugio natural antiestrés que es Alangasí, se construye actualmente el conjunto habitacional Vista Blanca.

Este programa está ubicado en la calle Antonio José de Sucre, a 200 metros del parque central de la parroquia. El proyecto general, que incluye algunas etapas, se extiende por cinco hectáreas, explica el ingeniero Juan Ortega.

La presente etapa consta de 28 unidades habitacionales de 93 m² de construcción, que incluyen un estacionamiento cubierto.

El programa, explica Ortega, es financiado con un fideicomiso del Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV) y considera el bono de USD 5 000 dentro de su plan de financiamiento.

Las casas son de dos pisos y tienen la distribución habitual. Esto quiere decir que en la planta baja se ubican la sala, el comedor, la cocina, un medio baño y un estudio.

En el piso superior están distribuidos los tres dormitorios y el baño familiar. El dormitorio máster también tiene baño.

Los acabados de las viviendas son de buena calidad: el área social tiene pisos de cerámica Graiman; las escaleras son de madera; y los pisos de las alcobas son de piso flotante. Las griferías y los sanitarios son de Fv y los mesones de la cocina de granito. Los techos son de laurel lacado y las cubiertas de teja tradicional.

El mobiliario es de madera. Las puertas son paneladas y los clósets, encimeras y alacenas de la cocina de MDF contrachapado.

La propuesta comunal está en concordancia con la importancia del proyecto. A la sala comunal se adicionarán la guardianía permanente y las áreas verdes con juegos infantiles.

La vía de acceso es de 12 metros y totalmente adoquinada.

¿Y los precios? Pues cómodos, explica ortega. Una casa cuesta USD 48 000. Ahí están incluidos los USD 5 000 del bono. Es decir, cada unidad habitacional cuesta USD 43 000. Se puede reservar una con USD 4 800 y el resto, USD 38 200 se gestionan con un crédito con el Banco del Pacífico. También se reciben préstamos hipotecarios del Biess.

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