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Amarillo y gris son tendencias para renovar las habitaciones

Las tonalidades grises y amarillas combinadas dentro de la habitación la convierten en un espacio luminoso, tranquilo, sobrio y elegante. Foto: Unsplash

El gris y el amarillo fueron elegidos los colores del año por su versatilidad. Estos no solo se han usado con fuerza en la moda, sino que se han colocado como los preferidos de la decoración.

Para muchos, el amarillo aparece como un color muy  fuerte, pero es excelente para dar luz y alegría a las habitaciones del hogar. Sin embargo, no debe ser excesivo, porque se puede obtener el efecto contrario.

Andrés Cruz, consultor de diseño, explica que una buena alternativa es usar accesorios de este tono que armonicen los espacios, para evitar sobrecargarlos. El color amarillo tiene una gran carga de calidez y convierte los espacios en acogedores. Además, si se usa en el dormitorio, predominará el buen humor, según las reglas de la psicología del color.

Las camas, por ejemplo, pueden ser adornadas con pequeños cojines que aporten un toque ‘pop’ de color, en tonos amarillos, que contrasten con edredones blancos o grises, que le den más luz a la habitación. Las alfombras son grandes aliadas para otorgar mayor riqueza visual al lugar sin saturarlo.

El amarillo luce increíble en combinación con el gris, porque se genera un equilibrio. Así, la paleta gris se la puede ubicar en espaldares de camas e incluso en paredes de habitaciones bien iluminadas; este tono ayuda a disimular cualquier imperfección o suciedad que pueda aparecer en las paredes o muebles de la habitación.

Los elementos de decoración como jarrones, lámparas, cuadros, espejos y floreros en formas geométricas cuadradas, redondas, triangulares y hexagonales atraen el punto focal en el lugar. Los tonos plateados y dorados, derivados del gris y amarillo, están muy de moda y se los puede acoplar en pequeños implementos, como manijas, patas de mesas o incluso marcos de cuadros.  

Afortunadamente, dentro de las paletas de amarillo y gris existen muchas alternativas que se pueden combinar y usar entre más oscuros y más claros. Cruz recomienda usar por ejemplo sábanas en tonos amarillo pastel, combinadas con edredones grises oscuros y cojines amarillos, oscuros o brillantes. Lo mismo se puede hacer con sillas, sillones y pufs, que pueden ser de tonos amarillos vibrantes, que servirán como un punto de atención focal. Además, se pueden combinar texturas sintéticas, gamuza, peluche, fibra entre otras.

Estos tonos no solo se pueden usar en los dormitorios. En las áreas sociales, como la sala, se pueden usar en alfombras, sillones, lámparas y cuadros. También se pueden elegir pequeños accesorios que mantengan  una correcta armonía visual, como floreros y adornos.

En la cocina, la tendencia ha ido hacia las paredes amarillas en tonos claros, combinadas con blanco, para obtener más luz. Como complemento perfecto de decoración, una buena iluminación es necesaria, no solo porque alegra los espacios sino porque otorga calidez.