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Un centro pensado en la mujer

Tres ángulos coloridos. El color está presente en las baterías sanitarias, una de las salas de reuniones y la recepción. El blanco se combina con rojos, amarillos y naranjas.Fotos: Bolívar Vásquez / EL COMERCIO

Tres ángulos coloridos. El color está presente en las baterías sanitarias, una de las salas de reuniones y la recepción. El blanco se combina con rojos, amarillos y naranjas.Fotos: Bolívar Vásquez / EL COMERCIO

En Quito, el sur también existe. La frase, acuñada en una canción de Joan Manuel Serrat, deja de ser ironía y doble sentido para plasmarse en realidad en esta zona de la capital, donde residen más de 800 000 personas.

En menos de una década, el sur ha tenido un desarrollo que no logró en medio siglo, desde que fuera injustamente postergada por un plan maestro elaborado por James Odriozola, un arquitecto que sabía mucho de urbanismo y poco de justicia.

Ciudad Quitumbe y el Centro Comercial El Recreo fueron las puntas de lanza de esta transformación. Luego llegaron el Trole, la Universidad Salesiana, el Santa María… el Quicentro del Sur y muchos emprendimientos más.

El Centro de Eventos Quitumbe y el Oportunity Center Quitumbe aumentan ese número. Ambos locales se sitúan entre las avenidas Morán Valverde y Teniente Hugo Ortiz, diagonal al Quicentro Sur.

El Oportunity se emplaza donde antes estaba el Juguetón. Pertenece a Yanbal y es un edificio diseñado con un fin específico: ser un centro profesional de formación de empresarias independientes exitosas, a través de un programa educativo integral con capacitación especializada en consultoría y dirección.

El diseño estuvo a cargo del equipo de construcciones de Yanbal Ecuador, conformado por los arquitectos Cristina Paredes y Juan Carlos Morejón y el Ing. Carlos Peñaherrera.

El concepto de diseño libera los espacios de las barreras visuales y muestra el dinamismo y la transparencia que son propios de Yanbal, explica Morejón.

El concepto tiene referentes minimalistas. La transparencia se logra mediante el uso del vidrio templado. Esto ayuda a no perder el concepto de contacto entre el equipo de trabajo pero, asimismo, brinda espacios privados. Menos espacios cerrados se traducen en más área útil y en una comunicación visual más efectiva. La atención se centra en las formas puras y simples.

El blanco juega un papel fundamental y el uso de los colores corporativos en determinadas superficies (especialmente el naranja, representativo de Yanbal, permite consolidar la imagen corporativa y proporciona ambientes sobrios y alegres.

El centro, explica Morejón, posee un gran salón con capacidad para más de 300 personas. Este puede ser dividido, según las necesidades, en dos o tres salones con capacidad para 100 personas mediante un sistema de particiones móviles Hufcor (paneles acústicos).

También posee tres salas de reuniones; un área de servicio al cliente; un ‘showroom’ para exhibición de productos; la recepción; el área de ‘staff’, con oficinas y áreas de apoyo (sala de reuniones), cafetería, archivos y bodegas; una cafetería de uso múltiple y jardines interiores.

Cada salón está equipado con un sistema de audio y video que puede ser operado individualmente o desde un solo control. Los sistemas de seguridad exceden las normas internacionales.