Pandemia: nuevas olas amenazan al planeta

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Sábado 21 de noviembre 2020

El mundo marcha al pulso del coronavirus. Nuevas asechanzas se ciernen sobre varios países, que podrían afrontar oleadas en medio de una economía planetaria devastada.

Los datos que circulan asustan. Estados Unidos estaría registrando cada día 2 000 muertes, según dijo el empresario tecnológico Bill Gates.

‘Las noticias que llegarán en los próximos meses no serán buenas’, dijo Gates en el programa The Daily Show, apuntando que el invierno en el hemisferio norte causará estragos.

Rusia vuelve a pasar un umbral peligroso de contagios, un nuevo récord mientras sigue en fase de prueba su vacuna Sputnik V.

Varios países europeos se encierran parcialmente ante los riesgos evidentes de nuevos brotes y olas de contagio, mostrando la despiadada cara de una guerra al virus, con libertades conculcadas para evitar una mayor expansión de contagios.

Todo esto ocurre mientras la comunidad científica hace ingentes esfuerzos por hallar y desarrollar antídotos. Cada cual quiere ser más eficiente, rápida en la revisión de sus fases, viable en sus procesos de producción y transporte y con costos y precios asequibles para millones de seres humanos en el orbe.

El portal BBC Mundo da cuenta del enorme aumento del gasto público en distintos países para afrontar la emergencia sanitaria. Citando al Fondo Monetario Internacional, dice que se ha gastado USD 12 billones en amortiguar el golpe del covid-19.

A los gastos y demandas de la propia estructura de salud, medicinas insumos y equipos de unidades de vigilancia intensiva, se han sumado las ayudas solidarias y financieras a los millones de seres humanos que se infectaron o aquellos que perdieron su trabajo por causa del covid.
Incluso en los países desarrollados, como Estados Unidos y algunos europeos, los datos son escalofriantes.

Pero estas medidas han sido la única manera de salvar vidas y medios de subsistencia. Hay, empero, la sensación de que las brechas entre ricos y pobres se agudizaron y que superar el impacto social tardará todavía un buen tiempo.