Chimborazo registra un incremento del 5% en siniestr…
Moradora narra cómo fue la explosión en una gasoline…
Ciudadanos reportan explosión en San Bartolo, sur de Quito
López Obrador dice que los videojuegos promueven la …
Alerta por erupción explosiva del volcán Aso en Japón
Rejilla del Metro se descompuso en sector La Alameda
Sospechoso de asesinato a mujer fue capturado en Quito
Terceras dosis a personal sanitario se aplicarán en …

Indignación y rechazo

Horas antes del partido LDU-Barcelona, que se jugó el 29 de abril en el estadio Casa Blanca, a mi hijo y a mí nos abordan en la calle cinco jóvenes (no tendrían más de 20 años) con camisetas amarillas a pedir una moneda para ir al estadio. Me negué a colaborarles; enseguida me pidieron la gaseosa personal que tenía la mitad de su contenido. Por segunda vez me negué, y seguimos caminando. Inmediatamente, se molestaron y de manera descarada, casi en coro dijeron: “… por eso se les roba…”. A partir de ese momento nos pusimos en alerta mientras indignados seguíamos hacia nuestro destino. Este hecho, que ocurrió a plena luz del día y en una avenida principal del norte de Quito, es un indicador del grave problema que suscitan los malos hinchas, que lo único que logran es hacer quedar mal a uno de los equipos grandes de fútbol. ¡Qué dolorosa realidad!, que aprovechándose de una fiesta deportiva, asomen elementos que alteran la paz y seguridad de las ciudades a las que van.  

Suplementos digitales