Cartas a Quito / 8 de julio del 2023

Emergencia en Portoviejo

La lamentable emergencia que vivió Portoviejo semanas atrás, por la falta de líquido vital, originada por una falla electrica en el trasformador principal que provocó el daño a otros dos transformadores originó una de las situaciones más extremas que hemos vivido los habitantes de nuestra urbe en los últimos años, Pero toda situación por muy difícil que esta sea, siempre traerá enseñanzas, apoyándonos en el conocido refrán “de lo malo hay que sacar lo bueno”

En este terrible acontecimiento pude palpar además de la preocupación del ciudadano de los diferentes sectores de la ciudad y con justa razón eso sí; también palpé que en varios lugares nos comportamos de manera cómoda, esto lo sostengo con firmeza. No puede ser posible que en una emergencia queríamos que el agua potable que se estaba dotando por tanqueros, en muchos casos se les llevara un poco más a sus asientos.

Un estado de sobresalto como el que vivió la ciudad de los Reales Tamarindos debe de servir para aprender y reaprender como debemos encontrar soluciones por nosotros mismos y es que, debemos estar preparados para la llegada del Fenómeno del “Niño”. Observo con beneplácito que, por parte del GAD Portoviejo presidido por nuestro Alcalde Javier Pincay y de las diferentes empresas, principalmente por Portoaguas Ep , gerenciada por Julio Eche, están trabajando en un plan de contingencia para mitigar fuertes inconvenientes.

Pongamos nuestro grano de arena, siendo mejores ciudadanos, enseñándoles a nuestros semejantes que se debe de cuidar tan preciado líquido, que no sean nuestras palabras, sino las obras las que den el mejor testimonio de amor hacia Portoviejo; finalizo este comentario con una frase de J F Kennedy “No preguntes que puede hacer el estado por ti, pregunta que puedes hacer tú, por el estado” .

Gustavo Cedeño Villavicencio

Mensaje al Alcalde de Quito

Antes de escribir esta carta a El Comercio, dudé por algún tiempo, pero el ver en las noticias al señor Alcalde de Quito encabezando la Marcha del Orgullo GAY el sábado 2 de julio fue la gota que derramó el vaso. Por ese motivo, a través de este periódico envío a usted señor Alcalde mi mas profundo rechazo a esta actitud suya, la cual pretende hacernos creer que usted defiende el respeto a la diversidad en la capital, pero en la camiseta que usted vestía, se lee: Orgullo Quito 2023, porqué no está Orgullo Gay? Esta es la gota que derrama el vaso de la espera de soluciones para la capital pues hasta ahora no se ve absolutamente nada, en los siguientes problemas: Metro de Quito, desde la fecha en la que ganó la elecciones de alcalde (05/feb/2023) hasta el día de la posesión oficial (14/mayo/2023) se tuvo 4 meses para analizar el grave problema del principal medio de transporte de Quito; debió haber tenido reuniones con las anteriores autoridades y las que dirigirían el Metro a fin de analizar, evaluar y planificar acciones urgentes para dar solución a este problema heredado de anteriores administraciones. El resultado: Nada, solamente promesas que el sistema empezaría en diciembre 2023, o sea Nada.  Tránsito en Quito: se anunció que se evaluaría la conveniencia de modificar fechas y horas del pico y placa vigente desde algún tiempo a fin de reducir las molestias por trancones y congestiones de tránsito en la Capital, resultado: Nada, los quiteños seguimos sufriendo los mismos problemas de movilidad y no existe ni de lejos algún atisbo de solución al problema, resultado: Nada. Seguridad: en los dos últimos meses se ha incrementado la delincuencia en la capital, muchos dicen que los delincuentes de otras ciudades especialmente de la Costa Ecuatoriana están huyendo a la Capital, que lo que pasó en el Comité del Pueblo es un caso aislado, etc. Pero no se asume este problema responsablemente con la colaboración de la Policía Nacional y el Municipio de Quito, resultado: Nada. Reasfaltado de calles: estamos sufriendo a diario la paralización y cierre de varias vías principales de Quito, lo cual dificulta mas al caótico tránsito en la capital, vemos que los trabajos van lo mas lento posible y es evidente que no hay planificación, ni presencia de Fiscalizadores de la construcción de las vías, lo cual desemboca en una angustiosa lentitud de las empresas pavimentadoras. Por ello, resultado: Nada, Déficit de agua potable:  se trata de culpar a los usurarios por el mal uso del agua potable en lavadoras de autos, piscinas, etc., pero la verdad es que no existe un plan de control de fugas en domicilios, especialmente en barrios periféricos y que se concientice sobre el uso de este sistema básico para la ciudad. Resultado: Nada. Pero en cambio el señor Alcalde encabeza la Marcha del Orgullo GAY, cerrando por varias horas vías principales de Quito, junto a la Prefecta de Pichincha, conocida desde hace tiempo por sus acciones “en bien” de la provincia, totalmente inexistentes. Si, las habitantes de la capital respetamos a los que se enorgullecen de ser diferentes pero quien respeta a nuestros niños o niñas? Que le tengo que decir a mi hijo/hija de 7 años que me pregunta: porqué van esos dos hombres con camiseta blanca o jean azul agarrados de las manos y besándose en la calle? Nosotros debemos respetar la diversidad, pero quién hace respetar los  derechos de niños o niñas? Señor Alcalde, es evidente que usted, sus grupos de trabajo y los integrantes de Consejo Metropolitano no estaban preparados para asumir un reto tan importante como lo es administrar eficientemente la ciudad capital del país. Van algunas administraciones municipales que nos han defraudado y se han burlado de sus obligaciones en el Municipio de Quito y tal como van las cosas, señor Alcalde, usted está llevando a Quito al caos total porque no tiene ni idea de como enfrentar los problemas. Los quiteños cansados de tanto abuso e ineficiencia deberemos ya tomar acciones?

Julio Iván Rodríguez Torres

Obsesionados

La obsesión es un trastorno mental que se caracteriza por la presencia de ideas fijas, intensas, incontrolables, alejadas de la razón. Cuando una persona experimenta una obsesión, ignora cualquier tipo de razonamiento en contrario, y, ante evidencias que contradicen su idea, buscan cualquier otro atajo para volver a posicionar su idea.

Hay, en el momento actual, dos personas que han mostrado obsesión respecto de la fiscal general del Estado, la una es el presidente de una institución encargada de organizar y liderar la participación ciudadana en la vida pública, y, la otra es la esposa de una persona, infiel a vista de todo el mundo, y que la justicia condenó por abuso sexual.

Puesto que estas dos personas se encuentran obsesionadas con destituir a la Sra. Fiscal, el uno con la idea fija de revertir la condena que pesa sobre un ex presidente, la otra por venganza por la condena de su esposo, les importa un comino el pronunciamiento de la institución que otorgó el título profesional a la Sra, Salazar, y ahora arremeten con el argumento de “tráfico de influencias” por la autoría de un artículo científico, supuestamente plagiado a un funcionario que la Sra. Salazar favoreció con un puesto burocrático y supuestos ascensos, a cambio de apoderarse del mismo.

En el caso del presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, se entiende que se lo eligió para enderezar un organismo social que nunca ha servido para nada, que ha sido foco de corrupción y fraude, pero, con estas actuaciones, demuestra que su llegada, orquestada por un movimiento político, en contra de la Ley, solamente tenía el objetivo de buscar las costuras por donde penetrar en un tema que le permita destituir a la Sra, Salazar, para deslegitimar el juicio contra el ex presidente condenado por el caso sobornos.

No veo, en ninguno de los dos casos, la argumentación contundente de la inocencia de los condenados, que sería el argumento válido para poder desvirtuar las condenas. Penoso el trastorno mental de dos profesionales (entiendo que las dos personas son abogados), que los coloca en posición realmente deplorable frente a la opinión pública, por su incapacidad de demostrar unas inocencias que dicen defender, y remplazar los argumentos con una belicosidad digna de mejores causas.

Se entiende que un abogado debe litigar para conseguir justicia, no obsesionarse con ideas fijas, nacidas de sus vísceras y alimentadas por pasiones, románticas o políticas, pero pasiones al fin y al cabo, que los han llevado al estado de obsesión que hoy viven.

José M. Jalil Haas

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