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Atención al leer proyecciones sobre vacunación y elecciones

Adultos mayores hacen fila para recibir la segunda dosis de vacuna anticovid-19 en Acapulco, México. Foto: David Guzmán / EFE

No todo lo que brilla es oro, reza el adagio popular. Y en los tiempos modernos, donde impera la ‘big data’, se puede afirmar que no toda imagen con datos y cuadros estadísticos refleja una realidad, por más atractivos que sean su diseño y su presentación.

Por el contrario, estas imágenes y animaciones son varias veces utilizadas para malin­formar, generar falsas expectativas o intentar manipular la opinión pública buscando un efecto o reacción inmediata.

Lo que se conoce en los países anglosajones como ‘media literacy’ o alfabetización mediática (este último término, menos popular) es justo poner bajo la lupa y analizar rigurosamente la información que con tanta facilidad llega ahora al celular, en una sola imagen de Whatsapp, y que es compartida tan alegremente.

¿Quién difunde esa información? ¿Tiene firma de responsabilidad? ¿Es una empresa de prestigio? ¿Qué método se usó para elaborarla? ¿Cuál fue el ­tamaño de la muestra? ¿Cuál es el margen de error?

Estas son las preguntas básicas que se deben hacer ante cualquier imagen atractivamente ‘perfumada’ con números, pasteles y barras.

Para poner un ejemplo. Desde hace unos meses han circulado proyecciones estadísticas de cuándo alcanzarán los países la tan ansiada inmunización de rebaño, como resultado de la aplicación masiva de las vacunas contra el nuevo
coronavirus en la mayoría de sus poblaciones.

La página Timetoherd.com presenta esta proyección con base en información real y pública de la mayoría de los países del globo, lo que para algunos puede generar exageradas expectativas, mientras que a otros, ansiedad y zozobra.

Pese a estar basadas en datos confiables, las estimaciones de cuándo se llegará a la inmunización son volátiles.

En esa línea, a mediados de abril pasado Timetoherd proyectó que Perú podría alcanzar la inmunidad de rebaño en unos 10 años, al ritmo actual de vacunación. Pero en esta semana, en menos de un mes, esos cálculos bajaron a 990 días o 2,7 años. En cambio, las proyecciones para otros países, como Argentina, al contrario, empeoraron (ver cuadro).
¿Por qué este cambio tan drástico si Timetoherd incluso está apoyado por medios de prestigio internacional?

Raúl Fernández, experto en estadística y bases de datos, graduado en la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), explica que el tema pasa por la metodología para elaborar ­estas estimaciones.

Primero se parte de que para llegar a la inmunidad de rebaño, el 70% de la población debe ser vacunada. A partir de allí, se considera el número de vacunas recibidas y suministradas en los últimos siete días.

Es decir, si mañana un país como Bolivia o Ecuador recibe dos millones de vacunas, el número de días para alcanzar la inmunización de rebaño bajará significativamente. Pero eso podría ocurrir o no, porque hay más variables en juego.
No toda la gente es experta en estadística. Por ello, Fernández recomienda contrastar estas cifras con otras fuentes de información, como universidades, organismos nacionales o multilaterales y otros medios de prestigio.

The Economist, por ejemplo, presenta proyecciones con base en las vacunas que los países esperan recibir en los siguientes tres meses. Bajo ese cálculo, el suministro regular de vacunas en la región se alcanzaría hasta finales del próximo año y, con ello, la inmunidad de la población.

Pero no solo hay que curar la información estadística sobre vacunación, sino sobre todo las de las elecciones.
Muestra de ello fue la inexactitud de varias ‘encuestadoras’ (algunas ni siquiera avaladas por la autoridad electoral para este propósito) que publicaron predicciones electorales en la primera vuelta para Presidente, celebrada en Ecuador en ­febrero pasado.

Para la segunda vuelta, aunque al menos cinco encuestadoras daban un empate técnico pocos días antes de las elecciones, otras firmas tuvieron márgenes de error que superaban el 5%, lo que para Fernández ya no es confiable.
Incluso consultoras internacionales como Eurasia pronosticaron a través de informes el triunfo de Arauz ante Lasso. Pero ocurrió lo contrario.

En este escenario de pronósticos electorales, los expertos aconsejan en primer lugar ver el tamaño de la muestra. El número ideal es 10 000 encuestados, al menos, y que el instrumento tenga un margen de error menor al 5%. También hay que investigar a las empresas: que tengan prestigio y que en procesos anteriores no hayan errado tanto.
Consejos simples para tamizar los datos más allá de los ‘bonitos’ cuadros e imágenes.