La Agencia Metropolitana de Control había anunciado que retiraría los animales que se encuentren sueltos en la calle. Foto: Archivo / Narices Frías

La Agencia Metropolitana de Control había anunciado que retiraría los animales que se encuentren sueltos en la calle. Foto: Archivo / Narices Frías

Viernes 03 de agosto 2018

AMC ya no retirará animales del espacio público

Gabriela Castellanos (i)
mgcastellanos@elcomercio.com

Con un tuit publicado el 25 de julio del 2018, la Agencia Metropolitana de Control (AMC) anunció que retiraría los perros que se encuentren en el espacio público sin correa y collar o sin su persona responsable. La medida generó controversia en redes sociales y dudas desde la ciudadanía y la comunidad animalista.


¿Adónde llevarán a los animales?, ¿qué pasará con aquellos que no sean reclamados por sus dueños? y ¿qué pasa con los perros comunitarios y perros sin dueño? fueron algunos de los cuestionamientos.

Cristina Zapata, miembro de Animalízate, se mostró en desacuerdo con la medida. "Hay prioridades como campañas masivas de esterilización en todos los barrios de Quito, campañas de educación por todos los canales de comunicación, prohibir absolutamente la venta de animales, tanto en lugares públicos como en petshops, por Internet, y cerrar criaderos", opinó. 

Días antes del anuncio, el 23 de julio de 2018, se conoció el caso de Zeus, un perro que fue retirado en el Comité del Pueblo por la AMC. Su dueño, Henry Quinatoa, dijo que el can no estaba solo y, en videos difundidos en redes sociales, se observaría que tiene collar y placa de identificación.  Quinatoa indicó que, en ese momento, presentó el carné de vacunas del perro, pero no consiguió evitar el retiro.


El jueves 2 de agosto de 2018 recuperó a su mascota. Este Diario buscó conocer detalles de lo ocurrido, pero la AMC indicó que la información de tenencia de mascotas la emitirá el Centro de Gestión Zoosanitaria (Cegezoo), conocido como Urbanimal.

Karina Pizco, coordinadora de esa entidad, anunció que no se van a retirar perros callejeros del espacio público y que ese caso en particular se dio tras una denuncia, pero no conoce los detalles de las circunstancias en las que se produjo el hecho.


"Lo que sí tienen que hacer (los inspectores de la AMC) es sancionar a los propietarios por tener a los animales en las calles", agregó Pizco. Pero  la Ordenanza 048 que regula la tenencia, protección y control de la fauna urbana en Quito no señala que se deba retirar el animal, a menos que exista maltrato evidente

Pizco también comentó que las instalaciones del Cegezoo, en Calderón y en la Quito Sur, no disponen de espacio suficiente para albergar a todos los perros que deambulan por las calles. “El manejo del Municipio para control de población es el de atrapar, esterilizar y soltar”, apuntó.

Precisamente este método es el que está señalado en la norma, vigente desde el 2011. En el artículo 14 que “todo animal doméstico, de compañía y que esté en evidente estado de abandono o que se encuentre transitando por los espacios públicos sin su tenedor deberá ser rescatado por el Cegezoo sin afectar su bienestar físico.

Dos frentes para el trabajo con fauna urbana

El manejo de fauna urbana en la ciudad está dividido en dos partes. La Ordenanza 048  otorga la competencia del trabajo con animales sin dueño a Urbanimal y la competencia de animales con dueño a la Agencia Metropolitana de Control.

Cuando Urbanimal realiza inspecciones en el espacio público y retira alguna mascota que no esté con una persona responsable, se inicia un proceso. "Siempre lo hacemos en base a denuncias o proyectos específicos que tengamos", aclara. Los animales se trasladan a cualquiera de los dos centros del Cegezoo donde son revisados por un médico veterinario.  También son vacunados, esterilizados y puestos en adopción o son devueltos al lugar donde se encontraron. 

Por otro lado, la AMC es un ente sancionador que trabaja con base en denuncias realizadas por la ciudadanía por incumplimiento a la ordenanza. Por ejemplo, en los casos de mordeduras de animales, o maltrato a una mascota.

El proceso inicia luego de recibir la denuncia. La AMC realiza una inspección y, si es el caso, levanta una infracción al propietario o tenedor del animal. Si la mascota muestra signos de maltrato, las autoridades lo retiran como una medida cautelar.

Los canes retirados van a Urbanimal donde esperan hasta que su caso se resuelva y se determine si pueden volver con su familia, ser puestos en adopción o deben ser sacrificados. Este último destino ocurre si el perro es agresivo y se determina con una prueba de comportamiento

Una de las infracciones es pasear a los perros por la vía y espacio público sin collar y sujetos sin correa. Esto se sanciona con una multa del 10% al 21% de una Remuneración Básica Unificada (RBU).

No mantener animales de compañía dentro de su domicilio, sin las debidas seguridades, o dejarlos transitar por espacios públicos o comunitarios sin la compañía de una persona responsable se considera una infracción grave.  Se sanciona con una multa de entre el 45% al 90% de una RBU. La AMC retira a los animales cuando evidencia algún tipo de maltrato. 

Para Zapata la ciudadanía juega un rol importante para tener una buena convivencia entre fauna urbana y ciudadanía. "Son las familias las que no cumplen con los reglamentos establecidos, no son responsables, no ven en la mayoría de casos a los animales como seres sintientes, que necesitan de cuidados", explica. 

El trabajo de organizaciones de protección animal se dificulta pues las personas no siempre asumen la responsabilidad que implica tener una mascota. Para ella es urgente una campaña de educación y sensibilización, pero también leyes más severas con sanciones más fuertes que protejan más a los animales con y sin dueño.