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Revolución del conocimiento

Todo lo que necesitamos, lo tenemos dentro de nuestro cerebro. Pero insistimos en distraernos, quejarnos, perder el tiempo y no aprender. Esto es la procrastinación. Si seguimos así seremos un país mendigo, como siempre. Nuestros recursos naturales son múltiples pero su riqueza financiera ha atrofiado nuestra riqueza mental.

Hoy el planeta vive en una verdadera revolución del conocimiento, de la creatividad. El mundo está más globalizado, más competitivo, interconectado y esto depende de la capacidad creativa de los cerebros de los habitantes, aunque mucho se discute al respecto si la alimentación influye en el conocimiento. Países bien nutridos cerebralmente “producen” cerebros productivos, como por ejemplo Japón, Corea del Sur y Finlandia. No necesariamente los países ricos, por ejemplo, Nigeria, el cuarto país exportador de petróleo, Grecia, Brasil y otros.

Los cerebros productivos son aquellos en que más del 70% que lee comprende. Esto, los neurocientíficos llaman la Revolución del Conocimiento. Ecuador ni siquiera puede medir la comprensión de lo que se lee porque con la dificultad y altos costos que tienen buenos libros que son exorbitantes. Quienes podemos adquirirlos somos “privilegiados”. El Gobierno no da facilidades a nadie. Nuestra juventud no lee. ¿Qué podemos esperar, aparte de que reclamen en las calles por algo que valga frente a un sistema educativo ineficiente, caduco totalmente. Algún día existirán autoridades que entiendan lo que significa conocimiento y educación, sus diferencias y semejanzas.