Miles de salvadoreños marchan contra Bukele cuando s…
Transportistas de Pichincha denuncian desconocimient…
Ministro de Agricultura se pronuncia, tras anuncio d…
Gobierno instalará seis mesas técnicas con la Fenoci…
Campaña para concientizar la importancia de mantener…
Provisión de combustible se normaliza para el sur de…
Controles a las ventas ambulantes continuaron este d…
Los talleres artesanales de Ecuador enfrentan dificu…

El despilfarro y el derroche

Vemos cómo los funcionarios públicos están convencidos de que, por su trabajo en servicio del pueblo, les corresponde unas prebendas y privilegios como si de nuevos aristócratas se tratara. Trabajan poquísimo, muchos de ellos de martes a jueves, llegan tardísimo a su despacho a pesar de que tienen a su disposición medios de transporte con choferes propios y custodia policial en motocicletas.

Estas prebendas, en su origen, son para que estos funcionarios puedan ir y venir de su casa al trabajo de manera cómoda y segura y disfruten de un nivel de vida decente. Todo lo que está fuera de eso es un despilfarro de los dineros públicos, falta de vergüenza y un insulto a los contribuyentes; obreros, peones, trabajadores y empleados que lo pagan con el sudor de la frente, se levantan cada día a las seis de la mañana para devengar su salario y pagar los impuestos.

Y a esa pandilla a menudo analfabeta, que hasta cuando paga la factura del restaurante firma con faltas de ortografía -siempre a cargo al erario público- no les va a pasar nada porque siempre ganan ellos, cuando ganan y nunca pierden ellos, cuando pierden.

Si los contribuyentes cerraran el puño y protestaran ante tanto abuso revocándoles el mandato, tendríamos menos deuda pública, suficientes y buenos hospitales públicos, buenas escuelas y colegios fiscales para atender a la población empobrecida, los jubilados tendríamos una discreta pensión para vivir los últimos años en paz y nuestras calles serían seguras. Yo diría que hasta llegaríamos a ser un país desarrollado.

Pagamos tantos impuestos ¿y qué obtenemos a cambio? Una orgía de lagartos que se tragan el dinero público. Que lo manejan a su antojo jugando a la ruleta rusa en cabeza ajena. Que lo derrochan con tan poca vergüenza, como si fuese de su propio bolsillo.  

Suplementos digitales