Cartas a Quito / 16 de julio del 2023

Al Gobierno le falta orientar las consultas ciudadanas

Cuando la mayor parte de las personas, entiendo,  ya tienen decidido si aprobar o no la consulta sobre la explotación petrolera en el Yasuní, el Presidente Lasso recién hace una declaración al respecto, mencionando que si el País pierde tales recursos, la única manera de compensar el sacrificio fiscal, es suprimiendo los subsidios a los hidrocarburos, lo cual siendo muy importante es, lastimosamente, casi extemporáneo, por lo que ya queda señalado.

Otra consulta se avecina sobre la explotación minera en la zona denominada Chocó Andino, donde se han otorgado, hasta el momento, 12 concesiones y estarían en trámite de 4 a 6 más, pero lo que no han aclarado las autoridades gubernamentales es que todas ellas están localizadas en la parroquia de Pacto; esto es, en el 22% del territorio en referencia, pues él abarcaría 24.296 hectáreas en total, por lo que no tiene sentido que la prohibición de explotación se la haga a todas las parroquias como Calacalí, Gualéa, Nanegal, Nanegalito, Licto y Nono que no cuentan con yacimientos mineros y que viven del turismo.

Con mayor precisión todavía, las concesiones mineras están en las zonas de La Delicia, Paraguas, El Progreso y Río Pachijal, nada más. Afectar a las parroquias que no tienen minería, es quitarles la fuente de ingresos más importante, por no decir la única.

Iván Escobar Cisneros

¿Asambleistas o legislasdores?

 Es llamativo, increíble y sorprendente como en nuestro país, nosotros los ciudadanos encargamos con nuestro voto a cualquier postulante para Asambleísta a representarnos para decidir sobre los temas o normas que siempre terminan afectando nuestras vidas, al momento y con seguridad en un sistema electoral perverso para la elección, escrutinio y asignación de escaños tocará escoger entre los candidatos para la Asamblea Nacional que impusieron los movimientos y partidos políticos participantes de los 279 que se encuentran avalados en el Consejo Nacional Electoral. Si bien es cierto, todos tenemos derecho a elegir y ser elegidos es inadmisible que, “Para ser asambleísta se requerirá tener nacionalidad ecuatoriana, haber cumplido dieciocho años de edad al momento de la inscripción de la candidatura y estar en goce de los derechos políticos.” (art. 119 C.R.E.), puesto que lo requerido no es suficientes para cumplir con una de las tareas más arduas que debe ejercer el cerebro del hombre, buscando, prever todas las inagotables posibilidades del comportamiento de la humanidad tal como lo especifica la acepción número 2. Que dice Legislar en la Enciclopedia de la Política, (https://www.enciclopediadelapolitica.org/legislador/). Por lo tanto para tener actos legislativos y parlamentarios elaborados sin intereses ideológicos, particulares, partidistas o politiqueros, bajo el bien común e interés general dentro del marco constitucional, convencional, legal y jurídico contemporáneo con base en la técnica científica, académica y legislativa que probada en territorio permita su aplicabilidad, blindado la política pública como Política de Estado y no de gobierno, deberemos escoger con microscopio de laboratorio entre los aproximadamente 1.740 candidatos para los 15 escaños de Asambleístas Nacionales, 116 para Asambleístas Provinciales y los 6 para Asambleístas de las tres circunscripciones especiales del exterior, enfocándonos bien en quien es el primero de cada lista, porque no podremos escoger entre estas ni entre los candidatos. Ecuatoriano y habitante joven, adulto y adulto mayor, recuerda que en Ecuador necesitamos LEGISLADORES no solo asambleístas que nada aportan a las necesidades y requerimientos del país, por favor, vota bien informado.

Rogelio Fernando Valencia Alcívar.

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