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En el desorden sí hay belleza

Tadashi Maeda  frente al reservorio de agua de Cumbayá. Entre el 2010 y el 2018, este músico japonés fue el director musical de La Fundación Teatro Nacional Sucre. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Tadashi Maeda frente al reservorio de agua de Cumbayá. Entre el 2010 y el 2018, este músico japonés fue el director musical de La Fundación Teatro Nacional Sucre. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Tadashi Maeda frente al reservorio de agua de Cumbayá. Entre el 2010 y el 2018, este músico japonés fue el director musical de La Fundación Teatro Nacional Sucre. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

A ordenar con Marie Kondo es uno de los últimos ‘hits’ de Net­flix. Su popularidad ha ayudado a muchas personas a reorganizar su casa pero también ha detonado un nuevo debate sobre la obsesión que la sociedad contemporánea tiene por el orden. El músico Tadashi Maeda, un paisano de Kondo que vive en el país desde hace varios años, reflexiona en esta charla sobre esa obsesión y sobre la visión que tiene sobre el orden y el desorden.

¿Cuál es la diferencia entre la visión del orden que hay en Oriente y la que tenemos en Occidente?
En Occidente se piensa el orden en relación con el costo, la productividad y la eficiencia. En Oriente pensamos que a veces hay que dar más tiempo para hacer las cosas aunque eso nos cueste más. Japón es un país pequeño y con muchos habitantes, por eso las casas son muy pequeñas. Para que todo entre tienes que mantener un orden. Cada vez que visito la casa de mis papás todo está perfectamente guardado y en su lugar. Hasta las llaves siempre están en su puesto. Acá todo es un poco más espacioso, así que tenemos más oportunidad para el desorden.

¿Por qué hay una obsesión por el orden?

La gente está buscando nuevas maneras de sentirse feliz y el orden es una de ellas. Pienso que esta idea del orden, que en Oriente viene del minimalismo y de la filosofía zen, se está popularizando por razones económicas. En mi caso, desde joven aprendí a vivir feliz sin gastar mucho dinero. Obviamente me pongo feliz cuando puedo comprar algo, pero comprar cosas cada vez es más difícil. Entonces, como ya no puedes comprar, lo que haces es ordenar lo que ya tienes.

¿Qué tiene que ver la filosofía zen con el orden?

Ayer estuve con un maestro zen que vino de Japón y me decía que uno puede conseguir felicidad manteniendo una buena respiración. Meditar, obviamente, no es algo que te va a hacer rico, pero es un camino que te puede ayudar a estar mejor. En los templos zen hay jardines que te muestran la belleza que hay en la simplicidad de un árbol, un ejemplo de que se puede aprender a ser feliz sin muchas cosas. En el pensamiento zen el orden no tiene nada que ver con el minimalismo occidental del siglo XXI.

¿Por qué se confunde minimalismo y orden?
El minimalismo occidental viene del arte, donde la premisa es el uso de la menor cantidad de elementos posibles para la creación de algo. El minimalismo zen en cambio está orientado a buscar lo que de verdad necesitas. No es que uno es mejor que tres o tres mejor que una docena. Aquí la premisa es buscar lo que te gusta sin importar el tiempo que te tome. Los jóvenes siempre me preguntan cómo mejorar su técnica con el violín y lo más común es que les responda que practiquen en lo que están fallando por los próximos tres años. Ellos me responden que no tienen tiempo porque su examen es la próxima semana. Mi respuesta frente a eso es que hay cosas que se pueden conseguir la próxima semana pero hay otras cosas que te pueden tomar tres años. En todo esto hay una idea de orden que no se puede alterar.

¿Se busca el orden de forma excesiva porque hay miedo al caos?
Cuando trabajaba en el Teatro Sucre debíamos seguir una serie de pasos para manejar los recursos públicos, y eso está bien. Pero a veces, esos procesos hacían que perdamos tiempo, energía y hasta los mismos recursos. Obviamente, no todo en el mundo debe ser desordenado pero hay que dejar espacio para que algo lo sea, porque allí también puedes haber belleza. Creo que no debemos tenerle miedo al caos.

Marie Kondo, la nueva gurú de la organización en el hogar, asegura que el orden alegra y puede cambiar la vida de las personas. ¿Usted qué piensa?
Marie Kondo es alguien muy popular por estos días. Sé de sus libros y de su programa. Obviamente el orden en el hogar trae cosas positivas a nuestras vidas pero el desorden también. No estoy cien por ciento de acuerdo con la teoría de que si te deshaces de cosas vas a ser más feliz. Creo que hay cosas que se pueden considerar inútiles pero que también te pueden dar alegrías.
¿Qué hay de negativo en la idea de querer unificar la forma de ser ordenado?
Personajes como Marie Kondo están enseñando a la gente cómo ordenar su casa pero no le están enseñando una idea del orden. Su éxito responde a que a veces queremos aprender cómo ordenar más rápido porque no queremos vivir en el desorden. Pero insisto, no se está reflexionando sobre la idea del orden sino sobre la forma en la que quiero ordenar mi cuarto o mi casa.

¿Cuándo es saludable luchar contra el desorden?
Cuando ese desorden nos afecta es claro que hay que buscar un cambio. He aprendido que mientras más pospones las cosas más te van a costar. Un ejemplo cotidiano de lo que estamos hablando sucede cuando cocinamos y dejamos los platos en la pila por horas o días. Lo que sucede es que más tarde limpiar te va a costar más energía y más tiempo. Si luego de cocinar lavas los platos o luego de despertarte haces la cama eso te va ahorrar energía y tiempo. Ese orden, a la larga, te va a dar felicidad.

El filósofo francés Denis Diderot dijo que en el ámbito social poner las cosas en orden es poner las cosas bajo el control de alguien. ¿Usted qué piensa?
En una sociedad alguien tiene que gobernar y poner orden. Nosotros pensamos que trabajamos para conseguir pan y mantequilla pero olvidamos que también trabajamos para pagar impuestos. Los gobernantes tienen que ubicar esos recursos para hacer escuelas o dar medicinas. Se nos enseña que los impuestos son una obligación y no una forma de ayudarnos entre todos.

¿Bajo esta idea de imponer un orden, el poder no ha cometido muchas atrocidades?
En una sociedad que funciona bajo los parámetros de la ley y la religión es complicado evitar que ocurran atrocidades. En momentos de paz, matar gente no es correcto pero en momentos de guerra, dependiendo del oponente, matar a alguien sería lo correcto. La moral social está hecha por las personas que manejan las leyes y la religión.

Cada persona crece con una idea particular del orden, ¿con cuál creció usted?
La primera vez que fui consciente de la idea del orden tenía cinco años. Había comenzado clases de violín y practicaba todos los días. Me di cuenta de que si quería avanzar tenía que ordenar mi tiempo para los ensayos. Por ejemplo, sabía que para aprender una canción de 40 segundos debía practicar al menos una semana. Entonces, crecí con una idea del orden vinculada al tiempo. Con los años, me di cuenta de que el orden me funcionaba para las cosas que amaba, como tocar el violín; para el resto era un desastre.

¿Cómo funciona la idea de orden y caos dentro de la música?

Las música es un arte medio extraño, porque tú compras el boleto para un concierto sin saber qué va a pasar exactamente. Los músicos tenemos que trabajar para mantener viva la expectativa del público y tratar de sorprenderlo. El orden está presente cuando estamos en los ensayos y decidimos qué va a sonar, pero en el concierto el público puede comenzar a cantar con nosotros y alterar lo planificado. Por eso, siempre es bueno dejar un espacio para estos pequeños momentos caóticos.

Hay teorías que sostienen que el desorden es un indicativo de creatividad, ¿qué piensa?
Eso podría justificar el desor­den que hay en mi escritorio pero no creo que el desor­den indique creatividad. Para mí, mi escritorio siempre está ordenado. Lo que digo a las personas es que por favor no lo toquen, si lo hacen ya no sabré dónde están las cosas. Lo opuesto pasa en mi ordenador, ahí sí tengo todo perfectamente ordenado. Como te dije, con el tiempo uno aprende que en algunos casos el desorden se come tu tiempo.

Tadashi Maeda
Nació en Osaka (Japón), en 1972. Comenzó sus estudios formales de música a los cinco años, con especialidad en violín. Estudió en la Universidad de Indiana, en Estados Unidos. Trabajó con Henryk Kowalski durante cuatro años, en la Universidad de Indiana y en la Real Academia Sueca de Música de Estocolmo. Actualmente dirige el grupo Tadashi Maeda Sexteto.

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