Prosur, el nuevo y abierto espacio de la integración

La cita presidencial de Santiago de Chile y la Declaración de Prosur buscan reencauzar en un alto foro la integración.

Es un paso saludable, indispensable, se diría, luego de fallido proceso de Unasur que acaba de fenecer.

Unasur fue un esfuerzo de más de una década que quedó en una millonaria sede, pagada por el contribuyente nacional, una burocracia sin tareas y un par de citas intrascedentes. La hiper-ideologización de Unasur y la influencia excluyente de los líderes de la corriente autodenominada Socialismo del Siglo XXI marcaron su inoperancia y defunción.

Por el contrario, la estructura más abierta, pragmática y conceptual de Prosur puede guiar nuevos pasos.

Uno de los temas que los mandatarios que conforman y dan su consentimiento a la nueva estructura deben tener claro es que ninguna visión ideológica -ni la radical del pasado, ni un posible padrinazgo de la derecha de este momento-, son garantía de supervivencia y funcionamiento de entes como este. El pragmatismo, el respeto a la diversidad política de los mandatarios, que son fruto de la alternabilidad como piezas consustanciales a estados de democráticos y de derecho que representan, deben ser un tema central a considerar.

También hay que saber que conseguir consensos no es tarea fácil. En ello consistirá la sabiduría y el éxito del nuevo organismo, anteponiendo los intereses regionales en el contexto global. Otros bloques grandes del planeta han sobrevivido en esa lógica contra sus circunstancias.

Un aspecto de la cita que hay que destacar es la presencia del presidente ecuatoriano. Lenin Moreno tomó la decisión en días pasados de abandonar Unasur, pedir la devolución al organismo casi paralizado el edificio donado con dinero del erario nacional y retirar el monumento de Néstor Kirchner. En esa lógica y atendiendo a la siempre clara vocación integracionista del país llegó a Chile para juntarse a la iniciativa de los presidentes Piñera y Duque.

Punto a favor de Prosur es que Bolivia, Surinam y Uruguay estarán en calidad de observadores.

Ojalá que pronto se sumen.