Vías libres de violencia para los transportistas de Ecuador

La reducción de asaltos, secuestros y muertes de conductores, sobre todo de carga pesada, demandan medidas efectivas.

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El aumento de siniestros de tránsito ya es preocupante en Ecuador, pero si a esto se suma la escalada de violencia en las carreteras, la situación se vuelve más crítica.

Los gremios de transporte pesado han revelado un incremento alarmante de asaltos, secuestros extorsivos y muertes violentas.

Detrás de cada transportista hay hijos y familia, que esperan a diario su retorno a casa a salvo. Su voz merece ser escuchada y atendida.

Según la Cámara Ecuatoriana de Transportes Pesados (Cetrape), entre 2023 y mayo de 2024, se han registrado 240 transportistas víctimas de secuestro, robo y asesinato. Otros continúan desaparecidos.

Estas cifras, según el gremio, no se reflejan en los datos oficiales de la Policía y la Fiscalía. El temor a las represalias pesa más en el momento de presentar una denuncia, distorsionando las estadísticas oficiales.

El corredor Quito-Santo Domingo-Quevedo-El Empalme-Guayaquil sigue siendo uno de los más peligrosos. En este trayecto, los transportistas enfrentan amenazas constantes, especialmente en el anillo vial de Quevedo, de más de 30 kilómetros, asolado por bandas delictivas.

Los delincuentes no solo se llevan la carga, sino también a los conductores para asegurar la recompensa.

La zona costera que conecta con los puertos marítimos también ha experimentado un recrudecimiento de la violencia contra los transportistas. Esto a pesar de los esfuerzos por resguardar los corredores más conflictivos, por ser pasos de la droga.

Otras vías peligrosas incluyen las que unen a Guayaquil con Manta, El Triunfo, Cuenca y Machala, así como la carretera Quito-Santo Domingo-Esmeraldas.

La seguridad en las carreteras es fundamental para el desarrollo económico y turístico del país y la tranquilidad de quienes trabajan en el transporte de mercancías.

No es posible que las mesas de diálogo con las autoridades no logren llegar a consensos y la definición de medidas efectivas para combatir esta violencia. Hay por lo menos unos 20 000 transportistas de carga formales. Y es crucial buscar el mecanismo óptimo para regularizar a los informales.

La colaboración entre la Policía, las Fuerzas Armadas, la Fiscalía, Ecu-911 y los gremios es esencial para revertir esta tendencia.

Los ecuatorianos demandan que se garantice un entorno más seguro para transportistas y particulares, durante el día y la noche.