Otro mandatario que sale por corrupción en Perú

valore
Descrición
Indignado 1
Triste 2
Indiferente 0
Sorprendido 1
Contento 11
Miércoles 11 de noviembre 2020

La segunda arremetida parlamentaria contra Martín Vizcarra logró su objetivo. Dos meses después del primer intento, el Congreso lo depuso el lunes y posesionó a Manuel Merino.

La guadaña segó también la cabeza del presidente Martín Vizcarra. Es el segundo mandatario del Perú que pierde su alto cargo en este período.

El Congreso posesionó ayer a Manuel Merino, de Acción Popular, para completar el mandato. Perú afronta elecciones en cinco meses. No hay espacio para adelantar comicios.

La decapitación política de Vizcarra se produce con un resultado adverso en el Congreso que supo sortear con un breve margen en septiembre. Esta vez no se libró.

Las grabaciones telefónicas con un cantante que fungía como asesor político filtradas por su secretaria, no parecieron entonces pruebas suficientes para la vacancia presidencial.

Empero, esta vez las acusaciones fueron de corrupción por obras de construcción en su gobierno local, por supuestos sobornos de la empresa Odebrecht. Como muchos de los políticos latinoamericanos salpicados por el escándalo de la gigante constructora y sus tentáculos, Vizcarra sostiene que no hay pruebas.

El mandatario cesado sustituyó en la primera magistratura a Pedro Pablo Kuczynski, PPK, un calificado funcionario y exministro que también sucumbió, de acuerdo con las acusaciones, ante el poder del dinero de la millonaria constructora.

Vizcarra, compañero de fórmula de Kuczynski, se desempeñaba como embajador en Canadá, conforme a las consideraciones legales para ese cargo en Perú, que permiten desempeñar otras tareas al vicepresidente y no solo la sucesión.

La mano sucia de Odebrecht ha dejado huella de sus prácticas en varios países, y en el caso peruano, junto con PPK y Vizcarra, suma a ex presidentes presos e incluso un suicidio.

Lo curioso de todo es que haya todavía personas que sigan votando por políticos corruptos de partidos que han sistematizado el latrocinio como fuente de enriquecimiento personal, entronizándose en el poder, como hemos visto dolorosamente en el continente.

En abril, los peruanos van a las urnas. Que logren limpiar con sus votos la mancha triste del poder corrupto que les lastima y los esquilma.