El covid muestra que llegó para convivir con los humanos

En China, los medios de comunicación empezaron la semana pasada a eliminar de los videos y fotografías del mundial, las imágenes de personas sin mascarillas; es decir, la mayoría, ya que por lo que se ha visto hasta ahora en la convivencia de personas en Catar y al interior de los estadios, las medidas de distanciamiento social y autocuidado prácticamente no se aplican.

La razón de esto es reducir la presión de los ciudadanos chinos para que sus autoridades aminoren, si no eliminen, las estrictas normas de ese país contenidas en su política ‘Cero Covid’.

La otra cara de esta moneda es que durante la copa del mundo, poco o nada se ha filtrado sobre la existencia de contagios con la enfermedad entre quienes asisten al torneo. Resulta extraño pues aunque no exista una ola masiva de transmisión del coronavirus, quizás por el clima en esa parte del mundo, resulta difícil suponer que no haya gente enfermándose. En redes, comunicadores sociales han hablado de personas con afecciones respiratorias, aunque se las atribuye al uso intenso y permanente de aire acondicionado en los estadios en que se juegan los partidos. Sin embargo, con seguridad el efecto del primer evento verdaderamente masivo durante la pandemia, se conocerá tras su final, en el mejor de los casos.

Mientras tanto, hay reportes de países del hemisferio Norte e incluso de Ecuador, en donde la época más fría del año se presenta, en los que se habla de un repunte de la enfermedad. En nuestro país, autoridades del área de salud del IESS señalan el aumento de pacientes menores de edad. No se menciona aún el tema de gravedad, pero sí del mayor número de casos.

Probablemente se trate de lo que los epidemiólogos han señalado: que el covid llegó para quedarse y que, al igual que ocurre con la gripe o influenza, durante el invierno o época de lluvias, en nuestro caso, aumentará la cifra de contagios.
Es de esperar que esto sea así y que no se trate de la presencia de alguna nueva variante o subvariante. De todos modos, aún tenemos que aprender a convivir con este indeseado visitante.