Estudiantes de arquitectura del país y una delegación peruana se reunieron en Quito en el marco del II Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura (ENEA). Foto: Cortesía ENEA

Estudiantes de arquitectura del país y una delegación peruana se reunieron en Quito en el marco del II Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura (ENEA). Foto: Cortesía ENEA

Estudiantes de arquitectura del país intervinieron en tres barrios de la capital

Redacción Construir (I)

De diferentes provincias del país llegaron estudiantes de arquitectura a Quito para participar en el II Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura (ENEA) e intervenir en tres barrios: La Bota, La Floresta y La Mariscal, y dotarlos de estudios y mobiliario, dependiendo el caso. 

Las propuestas urbanas llegaron al analizar las cualidades de cada espacio y sus necesidades, siguiendo el eje del encuentro: Resiliencia Urbana del Ecuador, liderado por la Organización Nacional de Estudiantes de Arquitectura.

Ese término, según los organizadores, debería tomar más relevancia en la carrera y en la ciudad porque es la capacidad que tiene un individuo o colectividad para continuar tras una catástrofe: erupciones volcánicas, terremotos y más.
Para la elaboración del mobiliario, por ejemplo, los organizadores cuentan con la colaboración de recicladoras.

En el segundo Encuentro Nacional de Estudiantes de Arquitectura participaron 150 representantes de las diferentes universidades. Junto a ellos estuvieron profesionales y una delegación peruana. Los arquitectos con más experiencia brindaron apoyo. La asesora académica del ENEA, por ejemplo, es Ángela Díaz, docente de la Universidad de Las Américas.

El encuentro se cumplió del 4 al 9 de agosto. En la mañana hubo talleres, mientras que en la tarde se dictaron conferencias en el Teatro Demetrio Aguilera Malta, Pontifica Universidad Católica del Ecuador, MedialabUIO, Bacteria LAB.

Los expertos socializaron los resultados de cuatro de los 10 talleres realizados durante el encuentro. El taller de vinculación en La Bota, por ejemplo, consistió en analizar problemáticas del sector a partir de la recopilación de varios puntos de vista de los habitantes. De acuerdo con los expertos los niños y niñas otorgaron una visión de su hábitat mucho más objetiva y sin un filtro de adaptación social, “lo cual permite identificar problemas específicos de su entorno. Los adultos por su parte nos otorgaron una visión distinta y a mayor escala del sitio donde viven, por lo que en total se definieron varios puntos importantes a tratar, a partir de los cuales se formuló la propuesta formal académica para el sector”.

Esta edición se cumplió después de tres años de espera, según Viviana Sinailin Luna, de la comisión de auspicios. Sin embargo, se espera que a partir de esta edición los encuentros se desarrollen cada dos años.

De acuerdo con esta vocera, los eventos organizados por los estudiantes de arquitectura constituyen un espacio desde el que se busca transmitir experiencias académicas que permitan a los jóvenes involucrarse en el campo laboral e investigativo. El primer encuentro se cumplió en Manta.