Emilio y Luis López combinaron láminas de acero con muros de hormigón pigmentado. Foto: cortesía Sebastián Crespo.

Emilio y Luis López combinaron láminas de acero con muros de hormigón pigmentado. Foto: cortesía Sebastián Crespo.

La arquitectura ve potencial en el acero visto

Yadira Trujillo Mina. Redactora (I)

El acero visto en las estructuras modernas se usa desde hace años atrás. Pero hoy, los profesionales de la arquitectura dan usos novedosos a este material, como un gesto de honestidad con las bondades que lo caracterizan.

Se trata de un material que se acopla a un sinfín de necesidades. Se usa desde la estructura de la vivienda, sus recubrimientos y cerramientos hasta el mobiliario, puertas, detalles de construcción y decoración, y en elementos constructivos como gradas, barandas o pasamanos.

Pero es la apariencia del acero la que llama la atención al dejarlo visto. La imperfección natural, matizada con otros materiales bondadosos como el hormigón.

Esta forma de usar el acero se aplica de diferentes maneras. En una de sus más recientes obras, el arquitecto Bernardo Bustamante vio en el acero una oportunidad para generar transparencia pero también para blindar una vivienda de fin de semana.

Patricio Endara usó acero en las gradas exteriores de su casa. Foto: Galo Paguay / CONSTRUIR.

Patricio Endara usó acero en las gradas exteriores de su casa. Foto: Galo Paguay / CONSTRUIR.

Aplicó el material a manera de persianas en toda la fachada, con la posibilidad de manipularlo como un acordeón, gracias a su versatilidad.

“Al ser una casa de fin de semana, era necesario blindarla por seguridad y la manera de hacerlo fue con el acero, que cuando está la familia se abre y permite integrar el interior con el exterior”.

Asimismo, en su propia vivienda, Bustamante colocó un cerramiento con correas paradas de acero de tres milímetros de espesor, que hacen parte de la composición espacial externa y se combinan con la fachada de hormigón.

En esta aplicación, el arquitecto usó una capa de antioxidante y otra de pintura sobre el material. Pero comenta que es tan dúctil, que hay otras formas.

En una obra realizada en Rumilahua, cerca del Cotopaxi, los arquitectos Emilio y Luis López usaron láminas de acero oxidadas como recubrimiento.

El acero corten en la Residencia SG está en puertas y fachadas. Foto: Galo Paguay / CONSTRUIR.

El acero corten en la Residencia SG está en puertas y fachadas. Foto: Galo Paguay / CONSTRUIR.

La naturalidad del material se conjuga con muros de hormigón pigmentado y vigas laminadas de madera. Todas son nuevas apuestas de la arquitectura.

Luis López comenta que para que las láminas de acero adquieran ese estado se debe esperar a que la humedad del medio ambiente oxide la plancha o se puede forzar la oxidación, humedeciéndola con agua ligeramente ácida.

Luego hay que estabilizar la oxidación y finalmente se debe proteger la plancha con laca-poliuretano.

Según el arquitecto, la idea busca una integración entre el acero de la casa y la roca volcánica del paisaje. A esto se suma la posibilidad estética de lograr “formas diversas e impensadas que surgen con la presencia del óxido sobre el acero, en sus diversas tonalidades de ocre”.

Bernardo Bustamante utilizó acero en su cerramiento. Foto: cortesía Bicubik.

Bernardo Bustamante utilizó acero en su cerramiento. Foto: cortesía Bicubik.

Otro tipo de acero, poco conocido en el país, es el corten, cuya propiedad básica es que el óxido forme una costra, a través de un proceso químico, que impide más oxidación atmosférica.

Las arquitectas Gabriela Quiñones y Carmen Serena Navarro lo exhiben de una forma estética en varios puntos de la Residencia SG como las gradas la fachada y en detalles de las puertas.

En este último caso, las puertas de formatos grandes permiten apreciar mejor las ventajas estéticas del acero.