Lo que otros callan por temor o timidez, aquí se lo dice sin anestesia. Es comentarista de fútbol de EL COMERCIO.
Alejandro Ribadeneira
Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Central. Es periodista desde 1994. Colabora con el Grupo El Comercio desde el 2000 y se ha desempeñado en diversos puestos desde entonces. Actualmente ocupa el cargo de Editor Vida Privada.

El Nacional y su hundimiento sin freno

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Miércoles 14 de noviembre 2018

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@guapodelabarra

Los que vieron jugar a la ‘Máquina Gris’ de Carlos Ron, Fabián Paz y Miño, Carlos Torres Garcés, Félix Lasso y Wilson Nieves, entre otros, deben estar espantados con el modelo 2018 de El Nacional, que de máquina apenas tiene la herrumbre de la decadencia.

El ‘Bi-Tri’ vive una tragedia, pero no tanto por la cadena de derrotas de la actual campaña: perder es parte del fútbol, incluso descender. Es factible tener mala suerte con las contrataciones, equivocarse y reducirse. El problema es que estamos ante el hundimiento de un club que ha ganado 13 coronas, del que han salido auténticos cracks y que atraviesa una crisis estructural tan aguda que podría convertirlo en un cuadro liliputiense si no se detiene este proceso. Quizás es momento de discutir si el club debe separarse totalmente de las Fuerzas Armadas, tal como LDU se separó de la Universidad Central y Católica de la PUCE, pues las exigencias del fútbol profesional requieren de altísima inversión. No es una solución sencilla ni tampoco mágica, pues a Liga le funcionó la autonomía pero Católica tuvo que penar un tiempo en Segunda hasta recuperar la estabilidad.

También hay que discutir si el club debe recibir aportaciones de la tropa o permitir el ingreso de inversionistas externos, incluso extranjeros, para apuntalar un proyecto que le dé al club buenos jugadores profesionales (antes El Nacional era la base de la Tricolor) y sobre todo sólidas divisiones formativas. El Nacional necesita a sus hinchas pero más todavía a sus socios, unidos y comprometidos.