COLUMNAS DE OPINIÓN. Artículos de derechos humanos publicados originalmente en la página de opinión de la edición impresa de Diario EL COMERCIO.
Dimitri Barreto P.
Periodista desde 1996. Ha cubierto los efectos del conflicto armado colombiano, la corrupción y la violencia en Ecuador. Licenciado en Comunicación, con un diplomado en la UNAM sobre cobertura del crimen organizado. Macroeditor de EL COMERCIO. @ECdimitri

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Jueves 09 de abril 2020

En Ecuador, el Ministro de Salud ha salido a dejar sin piso a su Viceministro respecto del alcance de profesionales de la salud que han resultado infectados de covid-19. Entonces, se ha matizado que en promedio el 11% de la población contagiada en el país corresponde a médicos (417 personas).

No es algo menor, más si se consideran los procesos de cuarentena obligatoria que deben cumplir quienes han tenido contacto con pacientes diagnosticados (en hospitales, por ejemplo). El Viceministro había referido que el personal sanitario infectado representaba al 43% de afectados en Ecuador.

El lunes 6 de abril, el Ministro ha hecho una lectura: El número de profesionales de la salud, es decir médicos, enfermeras, etc., contagiados por el coronavirus “es una cifra alta, dolorosa. Pero no necesariamente se debe a un contagio dentro de los hospitales. La mayoría de los contagios, y eso lo dicen todas las estadísticas de los países, son comunitarios, que fueron al hospital o que indican que el profesional de salud llevó al hospital”.

¿Los médicos llevan el virus al hospital? En CNN mostraron al funcionario de Estado cómo trabajadores de la salud no tienen un equipo de protección personal (EPP).¿No tienen EPP, pero se enferman en la calle? Hospitales pueden tener insumos, sí, pero ¿son suficientes? La Organización Mundial de la Salud señala que el personal hospitalario debe “llevar guantes desechables, batas, mascarillas de uso médico y protección ocular”. Y hace una puntualización: el EPP debe ser usado no solo al tratar a pacientes con coronavirus, sino también a enfermos con “infección respiratoria aguda” por presunto covid-19. Eso, por cada paciente, habitación de aislamiento, día...

El juramento hipocrático garantiza un servicio altruista a la humanidad, es cierto, pero no deja fuera algo vital: cuidar la salud propia. Ser protegido, en lugar de desestimar riesgos, es lo menos que se merece quien está en la primera línea por la emergencia. Señores, si en Ecuador la curva de contagio por covid-19 crece, que, además de camas para cuidados intensivos, no nos falten médicos.