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El 76% del presupuesto del SNAI irá a sueldos

Instalaciones de la cárcel de Turi en Cuenca. Foto: Xavier Caivinagua para EL COMERCIO

El Ministerio de Finanzas asignó al Servicio de Rehabilitación (SNAI), ente encargado de las cárceles en el Ecuador, un mayor presupuesto para el 2022.

Este año cuenta con un presupuesto codificado de USD 108,3 millones; en cambio, el próximo año se prevé que la entidad que maneja las penitenciarías del país reciba aproximadamente USD 124,4 millones.  

El Ejecutivo remitió a la Asamblea, el 30 de octubre de 2021, la proforma presupuestaria 2022. Este documento deberá ser tramitado y aprobado para su vigencia el próximo año fiscal.

El 76% de los recursos económicos designados para el próximo año se destinarán principalmente para el pago de sueldos de funcionarios administrativos del SNAI y también de agentes penitenciarios.  

En cambio, el 24% restante se destinará para proyectos de inversión dentro del sistema penitenciario. Es decir, está previsto emplear USD 30 millones en un proyecto denominado Reestructuración del Sistema Nacional de Rehabilitación Social.  

Este 12 de noviembre del 2021, el SNAI indicó que ese proyecto contempla dos componentes. El primero es emplear USD 8 millones para ampliar la infraestructura de diferentes centros penitenciarios del país.

Este año ya se realizó un proyecto similar en tres centros de rehabilitación social del país. Por ejemplo, hasta julio de este año se construyó un pabellón femenino en Napo. Además, se realizaron pabellones femeninos y masculinos en la cárcel del Carchi. Se construyó también un muro perimetral y se adecuó el centro carcelario de Imbabura.  

El segundo aspecto que contempla el plan de inversión del próximo año es utilizar USD 22 millones para “fortalecer las capacidades de seguridad y vigilancia penitenciaria”.  

El objetivo es dotar de insumos tecnológicos a los centros de privación de libertad como cámaras de seguridad, dar mantenimiento a los equipos ya existentes, adquirir escáneres para evitar el ingreso de artículos prohibidos e inhibidores de señal.  

Además, se busca entregar a los agentes penitenciarios armas no letales como gas pimienta y toletes. También entregarles esposas, chalecos de protección, cascos, escudos, radios portátiles digitales de comunicación y linternas. La idea es que los celadores puedan mantener el control de los centros carcelarios en caso de motines.

En abril de este año, el SNAI ya adquirió 206 kits de uniformes para los celadores. El 27 de octubre del 2021, el director de esa entidad, Bolívar Garzón, indicó que se avanza con el plan de carrera de los agentes penitenciarios. “Este es un proyecto que busca la creación de la escuela de guías, tendrá una estructura jerárquica y contemplará una preparación de dos años”.

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