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Jaime Breilh: ‘Ecuador entero es rehén; esto conmueve’

Jaime Breilh, rector de la Universidad Andina. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Jaime Breilh, rector de la Universidad Andina. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

Jaime Breilh, rector de la Universidad Andina. Foto: Archivo/ EL COMERCIO

El rector de la Universidad Andina, Jaime Breilh, habló en una entrevista sobre las reacciones tras el secuestro de un equipo periodístico de EL COMERCIO en la frontera con Colombia.

¿Qué implicaciones tiene para la sociedad ecuatoriana los ataques terroristas en la frontera y el secuestro de un equipo de este Diario?

Este hecho marca un momento crucial para Ecuador. Un momento de definición de lo que será el futuro de lo que hemos construido. Están en juego principios fundamentales de la vida en colectividad, la configuración de sociedad de paz y derechos constitucionales.

¿Qué derechos?

No solo el derecho a estar informado, que toda sociedad debe proteger. Es el derecho a la paz y a la seguridad.

¿Qué ocurrirá con el país si se pierde eso?

El momento en que como país permitamos que se lesione eso, más la soberanía y capacidad de autodeterminarnos, pasaremos a ser rehenes de una lógica externa, peor si es delincuencial. Es lo que ha pasado dolorosamente con otros países de Latinoamérica, convertidos en prisiones por ese ejercicio brutal del gran poder delincuencial. Entonces se terminaría con este modo de ser del ecuatoriano.

¿Cuál es el mensaje en los ataques y el secuestro?

Es una señal de alerta de una profunda agresión al pueblo ecuatoriano, que lastima a nuestra sociedad, nuestra conciencia pacífica. Implica un intento por empezar a penetrarla, una violencia estructurada alrededor de un capitalismo delincuencial.

¿Qué tan grave es?

Sumamente grave. No solo es el dolor de ecuatorianos por la afectación de estos hermanos sometidos injustamente a este proceso, por ser comunicadores. El país entero está de rehén, comienza a estarlo si no se toman medidas. Esto conmueve.

¿Qué papel puede jugar la Academia en momentos como estos?

La Academia tiene conocimientos sobre historia de violencia, pérdida de seguridad a nivel urbano y rural. La investigación sobre estos elementos será muy importante y debemos como universidad hacer presencia en foros internacionales y nacionales demandando que enfrentemos de modo regional este tema de seguridad nacional.

¿Cómo debería reaccionar el resto de la gente?

Evitar caer en el coyunturalismo, asumirlo como una más de las noticias de crónica roja. Es una señal fundamental para la vida del país, hay que incorporar el tema en reflexiones y desde cada espacio, el de empresarios, el del Gobierno y el de las universidades; responsabilizarse.

Cómo parte de la Academia ¿qué llamado hace a las universidades?

No soy un vocero. Pero hay que hablar del tema en la Asamblea Universitaria, la Red de Universidades, organismos de conducción.

¿De qué sirven muestras de solidaridad: vigilias en la Plaza Grande?

Sostienen un vocerío de dignidad y de preocupación. Voces de ese tipo han mantenido vigentes, por años, casos y levantan la conciencia nacional. Eso es algo complejo, por la presión de la vida cotidiana no se destina un tiempo para pensar que el tema no solo afecta a la familia de los secuestrados. La amenaza a los periodistas es un ataque a la libertad de todos.