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Billy Navarrete, el activista que ha entregado 38 años de su vida a la defensa de los derechos humanos

Billy Navarrete en una de sus tareas. Foto: Cortesía

Billy Navarrete en una de sus tareas. Foto: Cortesía

En el 2015, en la avenida 9 de octubre de Guayaquil, Navarrete camina por el Día Universal de los Derechos Humanos. Foto: Cortesía 

La década de los 80 había comenzado y en Guayaquil se vivía al máximo la fiebre de la moda ‘hippie’. Los jóvenes utilizaban pantalones con bastas anchas y collares de colores. Era la época del rock y del cabello largo.

Eso estaba prohibido en los colegios tradicionales. Billy Navarrete tenía 14 años cuando sus profesores del Vicente Rocafuerte le obligaron a cortarse el pelo. Hoy, aún recuerda lo que le decían: “Solo los drogadictos tienen el cabello de esa forma”.

Su madre le convenció de cambiarse de corte para evitar problemas, pero él no estaba seguro de que debía hacerlo, pues decía que no consumía drogas. Para su familia y amigos, allí inició su lucha por los derechos y las libertades de las personas.

Ahora es director ejecutivo del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), un grupo al que llegó como voluntario en 1987. Su oficina está ubicada en el centro de Guayaquil. Un cuadro de la paloma de la paz y seis cámaras fotográficas antiguas adornan una pared.

En su escritorio hay otras dos cámaras de video y un micrófono. Con esos equipos ha registrado más de 35 años de protestas, marchas y plantones en los que ha participado.

Billy Navarrete en una de sus tareas. Foto: Cortesía

De eso es testigo María Dolores Guerra. Ella es la esposa de Jhonny Gómez, una de las tres personas que desaparecieron tras una incursión policial dentro de una farmacia. El caso ocurrió en 2003, cuando ocho personas más fueron asesinadas.

Ella recuerda que, por más de 10 años, Navarrete la acompañó cada miércoles a realizar plantones frente a la Corte del Guayas. Colocaban las fotografías de todas las víctimas a lo largo de la cuadra y protestaban.

Guerra dice que en más de una ocasión fueron desalojados por la Policía. Las retaliaciones también se sintieron en el entorno familiar de Billy.

Sus hermanos recuerdan que, personas cercanas a policías, se acercaban a ellos y les decían que lo convenzan de dejar las cosas como estaban o que sino no respondían.

José Yépez conoció al activista a finales de los 80. Navarrete tenía 16 años, era voluntario y ayudaba a los niños que vivían en la calle. Recorría los portales de los edificios y las plazas para ofrecerles tratamientos médicos, dentales y psicológicos.

En el gobierno de León Febres Cordero fue detenido cuando intentó dialogar con policías en una redada.

Billy Navarrete en su despacho en Guayaquil. Foto: Enrique Pesantes

Fernando Gutiérrez lo ayudó a salir. Él fue uno de los mentores de Billy y en el 2008 lo reemplazó en el Comité Permanente de los DD.HH.

En el 2013, desde esa organización ayudó a las familias que fueron desalojadas violentamente de Monte Sinaí. El CDH condenó la manera en la que 400 casas construidas de forma ilegal fueron derrumbadas. En una sabatina, el entonces presidente Rafael Correa lo tildó de estar aliado a las mafias que trafican con las tierras.

Solange Rodríguez dice que esos momentos eran intensos en casa. Ella es esposa del activista. “Pero nunca lo vi perder la calma. Siempre ha sido sereno y estaba consciente que no había hecho nada malo. Solo apoyó a las familias sin techo”.

Ella asegura que, precisamente, la serenidad que tiene su esposo fue una de las cosas que los unió. Él le enviaba cartas para pedirle que tengan una cita. El día en que habló con los padres de Solange sobre su relación de pareja estuvo en la casa a las 07:00. “Ha sido un trabajador incansable”.

El año pasado, cuando veía cómo el covid-19 mataba a decenas de personas en el Puerto Principal y los familiares no hallaban los restos, se contactó con ellos y los ayudó.

Billy Navarrete fue el único que nos escuchó cuando llorábamos por nuestros seres queridos”, relata Greta Encalada. Ella nunca vio el cadáver de su hermana y asegura que seguirán peleando. Su caso consta en el informe del CDH que fue presentado ante la Corte de Guayas.

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