Luis Pachala presenta renuncia a la Secretaría de Pu…
Un herido en siniestro de tránsito en la vía Alóag- …
Rusia denuncia campaña de ciberataques sin precedent…
Los sublinajes BA.4 y BA.5 circulan en Ecuador y enc…
Guayaquil tiene vías más anchas que Quito y menos tráfico
Intercambio comercial con Australia crece, pero tien…
Guillermo Lasso renovó parte de su Gabinete Ministerial
Gobierno enviará a seis personas al diálogo

Cierre del puente fronterizo frena reactivación en Macará

La ciudad tiene poco dinamismo económico, pese a que no existen restricciones por la pandemia del covid-19. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

La reactivación económica no llega al cantón fronterizo de Macará. Las autoridades piden que se reabra el puente internacional, que permanece cerrado por la pandemia del covid-19 desde marzo del 2020.

Macará está ubicado a 195 kilómetro al sur de la capital lojana, en medio de un valle de cultivos de arroz, cacao y maíz. El cantón está atravesado por el río del mismo nombre, que es el límite natural con Perú.

En el puente internacional, un conjunto de vallas metálicas impide el paso de personas, vehículos y productos. Al pie de esa barricada, del lado ecuatoriano un policía y dos militares custodian la zona, que pasa todo el tiempo desolada.

Amenos de un kilómetro del puente está la ciudad, que apenas se mueve por los pequeños negocios como tiendas, almacenes, farmacias o el mercado.

Pero esos establecimientos no registran mayor presencia de clientes ni ventas.Eso ocurre pese a que ya no hay medidas restrictivas por la emergencia sanitaria ni casos de covid-19.

“Pero el cierre de la frontera, que es competencia del Gobierno, nos bloquea todo”, dice el alcalde, Alfredo Suquilanda. Más del 50% de la población vivía del comercio y un 30%, de la agricultura, según datos de la Cámara de Comercio de Macará. La proyección poblacional para el año pasado era de 20 269 habitantes en el cantón, según el INEC.

Por este paso fronterizo ingresaban al Ecuador frutas, hortalizas y ropa, principalmente; y salían a Perú madera, caucho y productos agropecuarios, cuenta Milton Jiménez, expresidente de la Cámara de Comercio local.

“Muchos negocios cerraron, crecieron el desempleo, la migración interna y externa y el contrabando por los pasos clandestinos”.

En los últimos tres meses, en varias ocasiones el COE cantonal solicitó por medio de oficios la reapertura de la frontera y que se declare a Macará como zona de libre comercio. “Eso generaría empleo y recuperación económica”, explica el Burgomaestre.

Pero desde el Gobierno le informaron que esa decisión depende de las condiciones sanitarias por la pandemia de los dos países. “En el caso de Ecuador bajaron los contagios y la demanda hospitalaria, y tenemos una alta cobertura de la vacunación”.

En estos 18 meses de pandemia, Macará tuvo 1 196 personas contagiadas de coronavirus y hubo 43 fallecidos. Los territorios más afectados fueron la cabecera cantonal y las parroquias Eloy Alfaro y La Victoria, limítrofes con Perú.

Desde hace 10 días, el cantón no registra infectados. Según el Vacunómetro del Ministerio de Salud, hasta ayer 14 430 personas estaban vacunadas con la primera dosis y 13 213 con el esquema completo.

No obstante, a Ecuador le preocupa que Perú no tenga los mismos resultados frente a la pandemia. “Sabemos que allá la inoculación no llega ni al 40% de la población y eso nos pasa la factura a Macará, porque se frena la apertura del puente”, afirma Suquilanda.

El mes anterior, Ecuador donó 336 000 vacunas a Perú para que sean aplicadas a sus pobladores de la zona fronteriza. “Gracias a esa generosidad vacunamos a un porcentaje de nuestros ciudadanos,” manifiesta Armando Monteagudo, cónsul de Perú en Loja.

Él explicó que los gobiernos están en diálogos y trabajan para liberar restricciones y conseguir mejores condiciones de vida para las familias, que están afectadas por la falta de empleo a causa de la pandemia del coronavirus.

Otro paso importante para la apertura de la frontera es que esté listo el Centro Binacional de Atención Fronteriza (Cebaf) Macará-La Tina, que reemplazará al puente fronterizo. Esta obra empezó a construirse hace seis años y estuvo paralizada casi tres años, con
el 94% de avance.

Esta infraestructura se concibió como parte del Plan de Desarrollo Integral Fronterizo suscrito por los dos países. La inversión es de USD 15 millones y será la puerta de entrada y salida de las dos naciones.

En agosto pasado, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas transfirió USD 1,3 millones, de los más de 4 millones que se adeudaba al contratista para que concluyera la obra. En la actualidad, trabajan en la instalación de los sistemas eléctricos y electrónicos, cámaras, pantallas led, puertas…

En este espacio funcionarán las oficinas de Aduana, Migración, Policía, Agrocalidad, entre otras instituciones de los dos países, para el control de importaciones y exportaciones. El subsecretario del Ministerio, Eduardo Punín, señaló que esta obra estará lista a finales de noviembre, para la reapertura de la frontera.

En tanto, el Municipio de Macará realiza esfuerzos pequeños para ayudar en la reactivación de la economía de sus habitantes, como ferias y actividades culturales.