17 de August de 2011 12:43

Inyecciones de sangre ayudarían en "codo de tenista" crónico

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Aplicar inyecciones de sangre, especialmente de un tipo enriquecido con plaquetas, en la zona afectada ayudaría a aliviar el dolor relacionado con el "codo de tenista" cuando otros métodos terapéuticos han fracasado, demostró un estudio griego.

Las inyecciones de sangre autóloga, en las cuales se toma sangre del propio paciente y luego se la inyecta en una región puntual del cuerpo, se usan para potenciar el poder curativo de la sangre en el tratamiento de la degeneración de los tendones.

El plasma rico en plaquetas (PRP) es sangre que atraviesa un proceso de centrifugado en el que se separan las células sanguíneas. "Ahora hay una solución para los pacientes que sufren 'codo de tenista' constante", señaló Christos Thanasas, del Hospital Henry Dunant, en Atenas, quien dirigió el estudio.

"El tratamiento con sangre completa es una buena alternativa en zonas remotas o donde los sistemas de salud no respaldan financieramente el uso de PRP", dijo el autor a Reuters Health. El equipo de Thanasas comparó la efectividad de inyecciones locales de PRP guiadas por ultrasonido con inyecciones de sangre autóloga en 28 pacientes con codo de tenista, una condición formalmente denominada epicondilitis lateral del codo.

A las seis semanas de la colocación de las inyecciones, la calificación del dolor mejoró un promedio de 3,8 puntos o un 61, 47 por ciento en los pacientes que recibieron PRP, comparado con 2,5 puntos o un 41,6 por ciento de mejoría en las personas tratadas con sangre autóloga. Ambas cohortes experimentaron más mejoras tres y seis meses después de las inyecciones, sin diferencias significativas entre los tratamientos.

Los resultados fueron publicados en American Journal of Sports Medicine. "El PRP es probablemente el mejor tratamiento para la epicondilitis lateral crónica refractaria si se usa luego del fracaso de los tratamientos clásicos como el descanso, los vendajes, los medicamentos antiinflamatorios no esteroides, las inyecciones de cortisona o la psicoterapia", expresó Thanasas.

El último recurso sigue siendo la cirugía. Thanasas agregó que se necesitan más estudios para ver cómo y cuándo es más efectiva la terapia con PRP. Su equipo ahora comenzará ensayos sobre la terapia PRP en la que se usarán distintas concentraciones de glóbulos blancos para observar cómo eso afecta la regeneración de los tendones.

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