El festival por la Inclusión Sonrisas de Esperanza vuelve al Teatro México

La primera edición de este festival artístico se realizó en diciembre del 2016, en el Teatro México. Foto: cortesía.

La primera edición de este festival artístico se realizó en diciembre del 2016, en el Teatro México. Foto: cortesía.

La primera edición de este festival artístico se realizó en diciembre del 2016, en el Teatro México. Foto: cortesía.

Cristian López es amante de la música andina. Toca con maestría la zampoña, la quena y el ronroco. Tiene 17 años y vive con síndrome de Asperger, un trastorno neurobiológico que afecta a la interacción social y a la comunicación. Esta condición no le ha impedido estudiar y capacitarse para cumplir uno de sus sueños: ser artista.

Este joven músico será uno de los participantes de la segunda edición del Festival por la Inclusión Sonrisas de Esperanza, que se realizará el sábado 26 de enero del 2019, en el Teatro México (Tomebamba y Antisana, Ciudadela México).

Hasta este escenario también llegarán los niños de Sonrisas de Esperanza, un grupo artístico integrado por personas de los Centros de Discapacidad Severa de Conocoto y San Diego, que son parte del Patronato Municipal San José. Junto a ellos estarán los integrantes del grupo Cantares del Viento, con quienes desde hace tres meses han ensayado un amplio repertorio musical.

Willy Mora, uno de los integrantes de Cantares del Viento, cuenta que el objetivo de este festival es permitir que niños y jóvenes con discapacidades mentales y motrices sean parte del circuito cultural de la ciudad. “La idea -dice- es que los niños de este grupo tengan la oportunidad de presentarse en un escenario con un buen montaje y un buen sonido y no solo en plazas o buses”.

La primera edición de este festival se realizó en diciembre del 2016 y llevó como nombre Wiphala. Para esa gala los integrantes de Cantares del Viento crearon un repertorio con temas que hablaban sobre la vida de las personas que tienen algún tipo de discapacidad.

Una de las novedades de este nuevo show es la inclusión, en el repertorio, de canciones más afines al gusto de los niños en las que se incluyen géneros como el rock, el pop, la cumbia, el folclor y la música nacional. Mora cuenta que decidieron hacer un cambio porque en la edición pasada la respuesta del público fue positiva. “El problema fue que sentimos que los niños no disfrutaron de esas canciones tanto como los adultos”, sostiene.

A criterio de Edith Mora, la terapeuta de lenguaje de estos dos centros de discapacidad severa, las terapias con música e instrumentos musicales han permitido que los niños mejoren su autoestima. “Ya no son los chicos tímidos a los que le costaba transmitir sus sentimientos. Estas terapias también les ha ayudado a mejorar su motricidad fina y su motricidad gruesa”.

La otra novedad será la participación del grupo 60 y Piquito Balcón Quiteño, del barrio de San Juan, quienes presentarán una pieza de danza; y de Roberto Zanafria, un joven con discapacidad muscular, quien a más de cantar dará una conferencia motivacional.

Mora sostiene que en el festival del sábado participarán alrededor de 100 personas con algún tipo de discapacidad. La mayoría pisará por primera vez el escenario de un teatro. Uno de ellos será Cristian López, que fue alumno del Centro Cultural Cantares del Viento durante dos años, y que por estos días está ansioso por interpretar sus canciones.

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