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Dólar vs. bitcóin, ¿cuál sobrevivirá en El Salvador?

Una persona participa el martes en una protesta contra el uso del bitcóin como moneda de curso legal, en El Salvador. Foto: José Cabezas / Reuters

La incertidumbre es el peor enemigo de una moneda. Cuando la gente desconfía de su valor o utilidad, la primera reacción es el rechazo, como ocurrió el martes de esta semana en El Salvador.

El país centroamericano se convirtió en el primero en el mundo donde el bitcóin, la estrella de las criptomonedas, empezó a circular legalmente como medio de pago.

En su primer día de circulación, cientos de ciudadanos salieron a las calles de San Salvador para rechazar al bitcóin como moneda de curso legal. Sus pancartas resumían el malestar: “Basta de corrupción, no al bitcóin”, “No al lavado de dinero corrupto”, “Yo rechazo totalmente el bitcóin”.

La desconfianza en la criptomoneda aumentó por los mensajes confusos de las propias autoridades, empezando por el presidente Nayib Bukele, quien fue el promotor de la ley para que esta criptodivisa sea otra moneda de curso legal.

Aunque la normativa señala que todos los agentes económicos están obligados a aceptar el bitcóin, el Gobierno ha insistido en que su uso es opcional. Pero un día antes de que empezara a regir su circulación, el asesor jurídico de la Presidencia, Javier Argueta, dijo que los negocios sí están obligados a recibir la criptomoneda y a tener la billetera virtual para realizarlo.

Pero, hasta el viernes pasado, esa billetera virtual todavía registraba fallas y la gente no la podía descargar en sus celulares para realizar transacciones con bitcóin. Y si eso fuera poco, especialistas dicen que la plataforma tecnológica viola la privacidad en el manejo de datos de los usuarios.

Por eso no sorprende que tres encuestas coincidieran en señalar que la mayoría de la población prefiera el dólar y esté en desacuerdo con la obligación de transar en bitcóin. El Salvador dolarizó su economía en el 2000 y desde entonces maneja el dólar como moneda oficial, igual que Ecuador.

El primer problema en El Salvador es que la ley vigente obliga a aceptar la criptomoneda, lo cual ha puesto a correr a los empresarios, para adaptar sus negocios al bitcóin y evitar ser sancionados.

El Gobierno salvadoreño no estaba preparado para adoptar el bitcóin como moneda oficial y ha generado otra duda.

¿Qué pasa cuando hay dos monedas circulando de forma oficial?

Algunos economistas han empezado a hablar de La Ley de Gresham, que pudiera dar pistas de lo que pasará con el dólar y el bitcóin como monedas oficiales en El Salvador.

La Ley de Gresham es un principio que afirma que cuando en un país circulan de forma simultánea dos tipos de monedas -de manera legal-, se tiende a clasificar a cada una como ‘buena’ o ‘mala’. Y el resultado será que la moneda mala gradualmente expulsará a la moneda buena del mercado.

En otras palabras, cuando se vuelve obligatorio aceptar a una moneda adicional por su valor facial y dicho cambio es establecido por la ley, los individuos van a preferir ahorrar en la moneda buena (el dólar en el caso de El Salvador) para no usarla como medio de pago, dejando a la moneda mala para realizar transacciones.

Este principio está basado en Thomas Gresham, un comerciante inglés del siglo XVI, quien describió una conducta bastante predecible de sus clientes, pero que más tarde tendría grandes repercusiones en el ámbito monetario.

Sin importar la nacionalidad de la persona ni las monedas involucradas, Gresham observó que los comerciantes procuraban pagar con la moneda menos apreciada, ocultando la más valiosa. En aquella época, el dinero era acuñado con aleaciones de oro y plata. Estas piezas tenían valor por sí mismas, por la calidad y la cantidad de mineral que contenían.

La moneda buena, según Gresham, era aquella con igual valor nominal que otra, pero con mayor cantidad de oro o plata. Ambas monedas compraban igual número de bienes, y además eran aceptadas por los vendedores, por ser de curso legal. Pero los compradores se reservaban la moneda ‘buena’, sacándola de circulación, y usaban la ‘mala’ para sus transacciones cotidianas.

Esta semana, el economista jefe de UBS Global Wealth Management, Paul Donovan, dijo esta semana que El Salvador podrá experimentar en tiempo real la Ley de Gresham, y anticipó que “la mayoría de la gente parece querer acaparar dólares y deshacerse del bitcóin”.

Para Steve H. Hanke, profesor de economía aplicada en la Universidad Johns Hopkins, el bitcóin en El Salvador destruirá el régimen monetario y “robará una opción a quienes se les ofrezca bitcóin”.

Pero también puede ocurrir que los problemas tecnológicos, sumados a otros financieros y legales que están por venir y que fueron advertidos por el FMI, harán imposible que el bitcóin pueda competir con el dólar, como ocurre hasta hoy.

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