
A pocos días del inicio del año lectivo 2026-2027 en el régimen Sierra-Amazonía, las compras de útiles escolares y uniformes forman parte del movimiento comercial en el Centro Histórico de Quito. Este miércoles 26 de agosto de 2026, comerciantes y padres de familia reportaron adquisiciones anticipadas, búsqueda de precios y ajustes en los presupuestos antes del retorno a las aulas.
El inicio progresivo de clases en las instituciones fiscales está previsto desde el martes 1 de septiembre. En los establecimientos particulares, fiscomisionales y municipales, cada institución define la fecha de inicio de acuerdo con su planificación.
Ese calendario marca el ritmo de las compras. Magdalena Piedra, de la Librería y Papelería Popular, explicó que el movimiento en su establecimiento empezó desde inicios de agosto.
Los cuadernos, lápices y borradores figuran entre los artículos con mayor demanda. Según Piedra, los precios dependen de las marcas que seleccionan las familias o de aquellas que solicitan las instituciones educativas.
La comerciante indicó que los costos en su negocio se mantienen similares a los de años anteriores. También señaló que, hasta este 26 de agosto, no observó listas con pedidos que considere exagerados.
Piedra identifica una diferencia entre los sistemas educativos. Las familias de colegios particulares ya realizan sus compras porque reciben las listas con anticipación. En los fiscales, según explicó, los establecimientos suelen entregar esos requerimientos durante los primeros días de clases.
Por esa razón, prevé un mayor movimiento desde el 1 de septiembre.
José Javier Narváez García acudió a comprar los textos que todavía necesitaban sus dos hijas, estudiantes de primero y segundo de Bachillerato en un colegio particular.
Narváez percibió un incremento en los precios de los textos escolares. Además, explicó que cada institución solicita libros diferentes y, en algunos casos, materiales específicos. Entre esos requerimientos mencionó calculadoras científicas de acuerdo con el código indicado por el colegio.
En su caso, calcula un desembolso de alrededor de 350 dólares por cada hija únicamente entre textos y cuadernos.
Ese monto todavía no contempla todos sus gastos. Narváez tiene pendiente la compra de calzado, uniformes y ropa formal. Al sumar los distintos rubros relacionados con la educación de sus dos hijas, incluida la inscripción, estima un presupuesto cercano a 1 700 dólares.
Según su cálculo, el décimo cuarto sueldo no cubre ni la cuarta parte del gasto correspondiente a una de sus hijas.
La adquisición de uniformes también empezó semanas antes del retorno a clases. La comerciante Gabriela Avilés señaló que durante las últimas tres semanas observó una mayor presencia de compradores, principalmente los fines de semana.
Según Avilés, este año las familias salieron con mayor anticipación y no concentraron todas sus compras en el último fin de semana previo al inicio de clases, como ocurrió en años anteriores.
Entre las prendas con mayor demanda constan faldas, blusas, camisas y pantalones escolares.
Para tallas colegiales 36, 38 y 40, una camisa cuesta entre 10 y 11 dólares aproximadamente. Las blusas mantienen valores similares, mientras las faldas y pantalones oscilan entre 14 y 16 dólares.
Avilés explicó que los precios subieron alrededor de 50 centavos por prenda frente a los valores que mantuvieron durante años anteriores. Atribuyó ese ajuste al costo de telas, hilos y mano de obra.
Las cantidades también cambian según cada familia. Algunos compradores adquieren dos unidades de cada prenda para alternarlas durante la semana, mientras otros llevan entre dos y tres prendas.
El comportamiento no resulta igual en todos los establecimientos. Daniel Cajilema, administrador del almacén Cabitex, señaló que sus ventas disminuyeron frente a temporadas escolares anteriores.
Cajilema considera que el temor por la inseguridad podría influir en la menor llegada de clientes al Centro Histórico. Esa explicación corresponde a su percepción sobre el comportamiento de sus compradores.
Ante la reducción de las ventas, el establecimiento bajó algunos precios. Cajilema indicó que una camisa escolar que antes costaba entre 18 y 19 dólares ahora se comercializa en 14 dólares. En el caso de una camisa para niño, el precio pasó de 13 a 10 dólares.
El negocio también ofrece un conjunto compuesto por pantalón, camisa y corbata desde 28 dólares.
Según Cajilema, algunos padres optan por comprar primero lo indispensable. En esos casos llevan un pantalón, una camisa y una corbata. Si posteriormente necesitan otras prendas, regresan al establecimiento.
El administrador también reportó incrementos en el costo de determinadas telas y del transporte. Entre los materiales que registraron variaciones mencionó el casimir y la gabardina.
Para el año lectivo 2026-2027, el Ministerio de Educación estableció disposiciones sobre los gastos de las familias en instituciones particulares y fiscomisionales.
La normativa fija que el costo conjunto de uniformes, útiles y textos escolares no puede superar los 482 dólares, valor correspondiente al décimo cuarto sueldo de 2026.
Las instituciones también deben informar los costos estimados de los materiales pedagógicos, editoriales y uniformes que solicitan a sus estudiantes.
Los padres y representantes tienen libertad para escoger dónde comprar esos productos. Los colegios no pueden direccionar las adquisiciones hacia proveedores específicos ni exigir compras dentro de la institución.
La regulación contempla controles aleatorios y periódicos por parte del Ministerio de Educación. Los integrantes de la comunidad educativa también pueden presentar denuncias ante posibles cobros no autorizados o eventuales incumplimientos.
El retorno progresivo en las instituciones fiscales del régimen Sierra-Amazonía comenzará el martes 1 de septiembre de 2026.
Contexto: Los establecimientos particulares, fiscomisionales y municipales pueden definir su fecha de inicio de acuerdo con su planificación.
El costo conjunto de uniformes, útiles y textos escolares no puede superar los 482 dólares para el año lectivo 2026-2027.
Contexto: Ese valor corresponde al décimo cuarto sueldo de 2026. La disposición del Ministerio de Educación aplica para instituciones particulares y fiscomisionales.
Cuadernos, lápices y borradores figuran entre los artículos con mayor salida en la Librería y Papelería Popular del Centro Histórico.
Contexto: Magdalena Piedra señaló que el movimiento empezó a inicios de agosto y que los precios dependen de las marcas que escogen las familias o solicitan los planteles.
José Javier Narváez calcula un gasto aproximado de 350 dólares por cada una de sus dos hijas únicamente en textos y cuadernos.
Contexto: Ambas estudian Bachillerato en un colegio particular. Al incluir inscripción, uniformes, calzado y otros rubros educativos, estima un presupuesto cercano a 1 700 dólares para las dos.
Una camisa para tallas colegiales 36, 38 y 40 cuesta entre 10 y 11 dólares, mientras faldas y pantalones oscilan entre 14 y 16 dólares.
Contexto: La comerciante Gabriela Avilés reportó un incremento aproximado de 50 centavos por prenda frente a años anteriores, relacionado con los costos de telas, hilos y mano de obra.
Magdalena Piedra prevé que el mayor movimiento comience alrededor del 1 de septiembre, cuando arranque el retorno a clases fiscales.
Contexto: Según la comerciante, las familias de colegios particulares compran antes porque reciben sus listas con anticipación, mientras los planteles fiscales suelen entregarlas durante los primeros días de clases.
Algunos padres compran varias prendas para alternarlas durante la semana, mientras otros adquieren primero únicamente lo indispensable.
Contexto: Gabriela Avilés reportó compras con mayor anticipación durante las últimas tres semanas. Daniel Cajilema señaló que algunos clientes empiezan con un pantalón, una camisa y una corbata.