
El terremoto que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto de 2026 dejó 273 personas fallecidas y 377 desaparecidas, según el último balance presentado este jueves 13 de agosto por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). El director de la entidad, David Santiago Tamayo, informó que la cifra de desaparecidos bajó de 496 a 377 mientras continúan las labores de atención y evaluación en las zonas afectadas.
El desastre también deja 3 824 personas heridas y 40 753 familias afectadas. El sismo tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, en la región del Pacífico colombiano. El movimiento telúrico provocó además daños importantes en viviendas, edificios, centros educativos y establecimientos de salud de varias zonas del país.
El Instituto de Medicina Legal (IML) recibió hasta el momento 250 cuerpos. De ese total, las autoridades ya reconocieron a 227 personas y entregaron 189 cuerpos a sus respectivas familias.
El balance de la emergencia también registra 12 584 viviendas destruidas y otras 74 873 con daños. A esto se suman 172 edificios que colapsaron, 2 198 centros educativos afectados y 216 centros de salud que presentan daños.
La magnitud de la emergencia llevó a las autoridades a reforzar la evaluación de las zonas afectadas mediante herramientas tecnológicas. La UNGRD instaló una mesa geomática en alianza con la NASA y The International Charter, conocida como Carta Internacional del Espacio y Grandes Desastres.
Esta cooperación permite utilizar tecnología satelital para analizar el impacto del terremoto. Como parte de los primeros resultados, los equipos procesaron 166 imágenes satelitales de alta definición. Estas imágenes permiten evaluar los daños registrados en algunas de las ciudades más afectadas, entre ellas Cali, Pereira y Manizales.
La UNGRD también realizó sobrevuelos en 13 departamentos. Entre las zonas recorridas están Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío y Chocó, departamento donde se ubicó el epicentro del terremoto.
Tamayo explicó que este trabajo técnico busca mejorar el diagnóstico de los daños directamente en el terreno. Con esa información, las autoridades podrán definir las decisiones más adecuadas para atender la emergencia provocada por el terremoto.
Mientras continúan las acciones de respuesta por el terremoto, la UNGRD también mantiene vigilancia sobre la actividad del volcán Puracé, ubicado en el departamento del Cauca, en el suroeste de Colombia.
El volcán permanece en alerta naranja desde hace un mes. Tamayo señaló que las autoridades analizan las condiciones actuales de la actividad volcánica y revisan el estado de los albergues.
La revisión busca preparar una eventual respuesta ante un incremento de la actividad del Puracé. En ese escenario, las autoridades podrían necesitar evacuar a la población.
La UNGRD mantiene así dos frentes de atención. Por un lado, continúa con la evaluación de los daños y la respuesta al terremoto que golpeó al país. Por otro, monitorea la evolución del volcán Puracé y las condiciones necesarias para proteger a la población si aumenta su actividad.