
Los recientes terremotos registrados en Venezuela y Colombia han despertado una preocupación entre los ecuatorianos: ¿existe el riesgo de que un sismo de similares características ocurra en Ecuador? Aunque los movimientos telúricos no pueden predecirse, el Instituto Geofísico ha aclarado que los eventos registrados en los países vecinos no están relacionados entre sí, ni constituyen una señal de que un terremoto esté por ocurrir en Ecuador.
Los especialistas recuerdan que Ecuador se encuentra en una zona de alta actividad sísmica y que los movimientos pueden ocurrir en cualquier momento; sin embargo, no existe actualmente una herramienta científica que permita anticipar con precisión cuándo, dónde o con qué magnitud se producirá un terremoto.
En un comunicado emitido la mañana de este martes 11 de agosto de 2026, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos desmintió un falso comunicado que alertaba sobre una presunta actvividad sísmica inusual y movimiento de placas tectónicas en la costa de Ecuador.
“No existe ninguna alerta oficial sobre actividad sísmica inusual ni una supuesta predicción de sismo en la Costa ecuatoriana”, enfatizó la Secretaría en sus redes oficiales.
En el falso comunicado se hacía mensión de las horas en las que se iba a producir el supuesto temblor, y de las provincias donde se registraba la supuesta alerta.
⚠️ ¡Información falsa!
— Riesgos Ecuador (@Riesgos_Ec) August 11, 2026
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informa que no existe ninguna alerta oficial sobre actividad sísmica inusual ni una supuesta predicción de sismo en la Costa ecuatoriana. pic.twitter.com/5gkkMkqa1C
El lunes 10 de agosto Colombia fue sacudido con un terremoto de magnitud 7.4, cuyo epicentro fue en la ciudad Cali. Al momento el número de víctimas mortales asciende los 160, mientras que se han reportado 570 heridos. Mientras que el pasado 24 de junio Venezuela vivió un doble sismo de 7,2 y 7,5 respectivamente, este suceso ha dejado más de 6.300 fallecidos.
Mario Ruiz, director del Instituto de Geofísico, indica que no hay una evidencia científica que demuestre terremotos ocurridos en diferentes lugares guarden una relación o una línea de sucesión. “Extrapolar y decir que estos dos terremotos van a disparar un evento anómalo en el país no tiene base científica”, señaló esta mañana el especialista en entrevista con Ecuavisa.
En esto coincide Carlos Martillo, Investigador en Geociencias de la ESPOL, quien recuerda que Ecuador está en una zona sísmica. “No necesariamente porque en Colombia y en Venezuela haya existido terremotos o sismos de gran magnitud, vaya a suceder de manera inmediata algo en Ecuador. Es cierto que Ecuador está en una zona sísmica, y que puede ocurrir sismos o terremotos en cualquier momento”
“También recordemos que posterior al sismo de Venezuela, también hubo un sismo en Japón, del otro lado del Pacífico, y después hubo otro en México. Entonces, no necesariamente le toca a Ecuador”, agrega el especialista en entrevista con El COMERCIO.
Ante el temor de que algo similar ocurra en Ecuador, Martillo dice: “Lo importante es mantenerse alerta para cuando ocurra. No necesariamente va a ser en tiempo determinado y posterior a estos sismos”.
El Servicio Geológico de Colombia también hizo su aclaración, luego que los colombianos creyeran que el reciente sismo estaba relacionado con el de Venezuela. Enfatizó que se trataban de dinámicas diferentes, y por ende de sismos independientes.
“Mientras el sismo ocurrido en Venezuela fue más superficial y se asocia a la interacción de cizalla de la placa Caribe con la Sudamericana, que implica un movimiento lateral (transcurrente) de una con respecto a la otra; el sismo en Colombia es producto de la subducción (o hundimiento) de la placa de Nazca bajo la Sudamericana, con una profundidad de 103 km”, explicó la institución.
Ecuador se encuentra ubicado en Cintutrón de Fuego del Pacífico, lo que vuelve un país altamente sísmico.
El Cinturón de Fuego es una zona que está alrededor bordeando el Pacífico, donde existen procesos de subducción. La suducción es cuando la placa tectónica se mete bajo una placa continental, este proceso genera rociamiento y este rociamiento genera sismos, pero también genera lo que se conoce como fallas, que también se mueven y producen sismisidad. Y Ecuador tiene ambas menciona Martillo.
Es por esta razón que Martillo invita a la sociedad ecuatoriana a estar más consciente de que se encuentra en un país donde siempre van a ocurrir sismos en diferentes magnitudes. “Tenemos que estar preparados como sociedad, teniendo la conciencia de que estos eventos van a estar a lo largo de la historia del Ecuador. No es para vivir con pánico, es para vivir atentos”, enfatiza.
Martillo refiere que hay ciertas recomendaciones que se pueden hacer previamente como: evitar permanecer cerca de estanterías altas, mantener anaqueles con las puertas seguras para evitar que los platos o vasos caigan encima de alguien, evitar dejar artículos eléctricos conectados. Durante un sismo y si se encuentra en zonas altas, se recomienda bajar despacio y llegar a una zona segura.
Considera que los simulacros deberían ser una práctica que jamás debería dejar de ejecutar, tanto en instituciones como en las familias. “Debemos hacer simulacros en casa, en las escuelas, en los sitios de trabajo, a nivel de ciudades. Eso lo tuvimos después del simo del 2016, y lamentablemente después de la Pandemia, lo perdimos, y hay que recuperarlo”.
❓ ¿Los terremotos registrados en Venezuela y Colombia pueden provocar un terremoto en Ecuador?
No. No existe evidencia científica que demuestre que los terremotos registrados en Venezuela y Colombia estén relacionados entre sí o que puedan desencadenar un terremoto en Ecuador.
El director del Instituto Geofísico, Mario Ruiz, explicó que no hay una base científica para establecer una relación o una secuencia entre terremotos ocurridos en distintos países. Carlos Martillo, investigador en Geociencias de la ESPOL, coincide en que Ecuador puede registrar sismos en cualquier momento debido a su ubicación, pero esto no significa que vaya a ocurrir uno después de los terremotos de los países vecinos.
❓ ¿Existe actualmente una alerta de terremoto para Ecuador?
No. La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos descartó que exista una alerta oficial por actividad sísmica inusual o una predicción de terremoto en la Costa ecuatoriana.
El 11 de agosto de 2026, la Secretaría advirtió sobre la circulación de un falso comunicado que señalaba supuestas horas y provincias en las que ocurriría un temblor. La institución pidió a la ciudadanía informarse únicamente a través de canales oficiales.
❓ ¿Por qué Ecuador es un país con alta actividad sísmica?
Ecuador es altamente sísmico porque está ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico y sobre una zona donde interactúan varias placas tectónicas.
Una de las principales fuentes de sismicidad es la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Además, existen fallas geológicas que pueden generar movimientos sísmicos. Por esta razón, los sismos forman parte de la realidad geológica del país.
❓ ¿Se puede predecir cuándo ocurrirá un terremoto en Ecuador?
No. La ciencia no cuenta actualmente con una herramienta que permita determinar con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto.
Los especialistas señalan que Ecuador puede experimentar sismos de diferentes magnitudes en cualquier momento. Por ello, recomiendan no prestar atención a supuestas predicciones difundidas en redes sociales y, en cambio, mantener medidas de prevención y preparación.
❓ ¿Cómo prepararse ante un terremoto en Ecuador?
La principal recomendación es prepararse con anticipación, identificar zonas seguras y realizar simulacros periódicamente en hogares, escuelas, lugares de trabajo e instituciones.
Entre las medidas sugeridas están asegurar estanterías y anaqueles, evitar objetos que puedan caer durante un movimiento y mantener despejadas las rutas hacia zonas seguras. Carlos Martillo también recomienda recuperar la práctica de los simulacros que se fortaleció después del terremoto de 2016, para que la población sepa cómo actuar sin entrar en pánico.

