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‘Artefactos’ de Nicanor Parra acercó la poesía a la cultura popular

Nicanor Parra falleció la madrugada de este martes 23 de enero del 2018. Foto: EFE.

Nicanor Parra falleció la madrugada de este martes 23 de enero del 2018. Foto: EFE.

Nicanor Parra falleció la madrugada de este martes 23 de enero del 2018. Foto: EFE.

‘Artefactos’ es, sin duda, uno de los poemarios más irreverentes escritos en América Latina durante la segunda mitad del siglo XX. Su autor fue el escritor chileno Nicanor Parra, fallecido este 23 de enero del 2018, a los 103 años.

El libro, publicado en 1972 por la editorial de la Universidad Católica, estaba compuesto por 230 tarjetas postales con eslóganes, frases, ilustraciones, chistes, collages, grabados, aforismos y grafitis. Una de las primeras cosas que Parra dijo sobre este poemario es que los artefactos eran como fragmentos de granada.

“La granada no se lanza entera contra la muchedumbre. Primero tiene que explotar: los fragmentos salen disparados a altas velocidades, o sea, están dotados de una gran cantidad de energía y pueden atravesar entonces la capa exterior del lector”.

‘Artefactos’ tuvo críticas demoledoras por parte del poder.
Mientras la derecha consideró que eran objetos obscenos sin gracia ni genio, la izquierda dijo que eran productos nacidos del resentimiento con el único objetivo de atacarla. Parra resulto ser, según estos bandos políticos, el mejor propagandista de los movimientos reaccionarios.

El desprecio por los ‘Artefactos’ de Parra fue tal que, en 1973, Jorge Sweet, el nuevo rector de la Universidad Católica de Chile, puso a este poemario como ejemplo de la degradación moral a la que había llegado el país. Las cajas que quedaron en los almacenes de la universidad fueron quemadas.

Parra empezó a trabajar este poemario con los desechos de la sociedad de consumo. Se convirtió en una especie de reciclador de íconos del capitalismo y de la modernidad. Sus artefactos incluyen desde imágenes de personajes como Marx, Einstein o el Papa, todos símbolos de la cultura occidental.

Estas imágenes iban acompañadas de frases como “Cuba sí, yanquis también”, “La derecha y la izquierda unidas jamás serán vencidas”, “A quemar zarzas, a ver si se nos aparece Dios”, “Casa blanca Casa de las Américas Casa de orates”. Las reacciones a estas frases iban desde que esto no era poesía, y que era la mejor propaganda que los fascistas podían obtener.

Con el tiempo, Parra mantuvo una actitud irreverente frente al statu quo. Uno de sus últimos artefactos fue el ‘Rap de la sagrada familia’, que cuenta la relación entre un viejo y un estudiante:“En una aldea maldita/Con ínfulas de ciudat/ Un viejo se enamoró/ De una menor de edat/ (…) El viejo rejuvenece/ De pura felicidat/ Y para alargar el cuento/ Se casa con la beldat/ Jesús de los afligidos/ Hágase tu voluntat”.

Artefactos

Entre los nuevos artefactos también está la serie ‘Trabajos prácticos’, una serie de objetos intervenidos, como una botella de Coca-Cola con un cartel que dice ‘Mensaje en una botella’; una cruz donde en vez de Cristo, hay un cartel que reza ‘Voy y vuelvo’, o una foto de Bolaño con una cita de Hamlet: ‘Good night sweet prince”.

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