Alerta Emilia, el protocolo usado para buscar niños desaparecidos, se ha activado apenas 5 veces desde 2018

La Alerta Emilia se activó por el caso de las niñas venezolanas, halladas en Perú. Foto. EL COMERCIO

La Alerta Emilia se activó por el caso de las niñas venezolanas, halladas en Perú. Foto. EL COMERCIO

Dos agentes policiales del Departamento de Análisis de Información analizan un caso. Foto: Vicente Costales / El Comercio

Los policías revisan las bases de datos. En sus computadoras cruzan información sobre personas desaparecidas. Todo consta en archivos de Excel. Ahí aparecen nombres, edades, direcciones y números de teléfono de quienes hoy son buscados en el país. Ocho agentes son parte del Departamento de Análisis de Información, que apoya en las investigaciones de estos casos.

De ellos depende si se aprueban o no los pedidos de los investigadores para que se active la Alerta Emilia, cuando un menor no ha vuelto a su casa.
¿Qué es este sistema? Opera desde el 2018 y se puso en marcha luego del asesinato de Emilia, una niña de 9 años, cuyos restos fueron encontrados en Loja, en diciembre del 2017.

La intención es que la búsqueda de menores desaparecidos se acelere a través de Facebook, medios de comunicación y mensajes de texto.

No todos los hechos entran en este esquema, sino solo aquellos en que las vidas de los pequeños podrían estar en alto riesgo. Así fueron buscadas las niñas de Venezuela, encontradas la semana pasada en Perú. Pero tras su hallazgo, la Policía dijo que ambas habían salido de su casa voluntariamente.

La Alerta Emilia se activó por el caso de las niñas venezolanas, halladas en Perú. Foto. EL COMERCIO

En el Departamento de Análisis de Información, una oficina manejada por el capitán de Policía Mario Padilla, hay dos pizarrones. Allí se analizan los casos. Solo después de que sus agentes avalan los pedidos, estos pasan a un Comité conformado por un representante del Ministerio de Gobierno y otro de la Fiscalía General y se pone en marcha la Alerta Emilia.

“Los análisis son rigurosos”, advierten los uniformados. Entre el 2018 y el 2021 se ha activado solo en cinco ocasiones.

Pero existen más desaparecidos. Las cifras que maneja el Ministerio de Gobierno indican que desde 1954 hasta este mes hay 1 449 que no han sido localizados. 177 son menores.

Paredes revisa sus archivos y segura que para canalizar los casos como Alerta Emilia se revisan al menos 19 parámetros que miden el peligro.
Por ejemplo, se observa si el menor fue ingresado por la fuerza a un carro desconocido.

Si el adolescente está en redes sociales, el personal revisa si fue contactado por extraños.

En el caso de las niñas venezolanas, agentes indican que por medio de un chat mantuvieron conversaciones con una persona que se encontraba en Perú y que en el trayecto a esa nación durmieron en la calle con colonias de migrantes.

El protocolo se aplica además cuando un niño desaparecido necesita medicamentos de manera urgente, pues de faltarle por largo tiempo pondría en riesgo su vida. También aplica si tiene algún tipo de discapacidad.

“La Alerta Emilia es muy sensible. Existen países que abusaron de su uso y ahora la gente no pone atención a las alertas de emergencia sobre niños desaparecidos. Por eso somos rigurosos”, dice Padilla.

En Guatemala, por ejemplo, esta alerta se llama AlbaKeneth. En el 2016 se activó seis veces, pero de manera errónea.

La Alerta Emilia se activó por primera vez con el caso de Anahí. Foto: Archivo EL COMERCIO

En Ecuador, el protocolo se puso en marcha por primera vez en 2019. Ocurrió el 6 de agosto, cuando desconocidos plagiaron a la pequeña Anahí, mientras estaba en un Cyber de su madre, en Pueblo Unido, un barrio del sur quiteño.

Paula Alanuca no olvida lo que ocurrió con su niña, que para entonces tenía 2 años. Dice que hoy, la pequeña está bien y que recuerda episodios.

Alerta Emilia también permitió localizar a Ostin, un niño de 10 años que se perdió en una zona agrícola de Imbabura. Su vida corría peligro porque tenía una discapacidad severa. Además, ayudó a encontrar a Naomi, una adolescente de 13 años que fue contactada por Facebook por un extraño.
La niña, de Los Ríos, fue localizada en Perú el 23 de marzo.

Tras informar su desaparición, los agentes vieron que un hombre la había contactado. Hoy está con sus familiares.

En cambio, en julio del 2020, los policías hallaron el cuerpo de Álex en un depósito de agua, en Izamba, cerca de Ambato. Solo tenía 1 año de edad y hoy se investiga su deceso.