Fortnite, el juego que enganchó a los adolescentes

Los jugadores pueden pasar horas frente al computador para ganar las partidas. Foto: Freepik.

La innovación en las mecánicas del juego, los constantes cambios en  temáticas, conciertos en vivo y la posibilidad de jugar en línea de forma gratuita solos o acompañados son algunos de los factores que hacen de Fortnite un videojuego atractivo para grandes y chicos.   

Hasta la fecha, Fortnite cuenta con más de 200 millones de usuarios en todo el mundo, según datos publicados por Daily Mail. El juego está basado en la saga ‘Hunger Games’ y consiste en encontrar armas y acabar con los oponentes. 

Esta es una de las cosas que más llama la atención de Kevin Alvarado, un joven guayaquileño aficionado a los videojuegos, quien decidió abrir su propio canal de Fortnite en Twitch para crear una comunidad más grande a su alrededor. 

Para él, lo más importante del título es que lo vean en vivo, jugar con gente de otros lugares y hacer nuevos amigos de cualquier parte del mundo. También lo anima el crear “confianza y respeto” entre el jugador y el espectador. 

Cuenta que los años que lleva en el juego le enseñaron que todo sufre un constante cambio, esto lo obliga a mejorar con el paso del tiempo. Para él este título es “supersano”.  

De otro lado, los expertos consideran que este videojuego podría ocasionar algún tipo de adicción si no se lo experimenta de manera adecuada y con límites en casa.  

En España ya se registró el primer caso clínico de adicción a Fortnite, que mantuvo a un adolescente hospitalizado por dos meses por un trastorno en su comportamiento.

Paulina Herdoíza, psicóloga de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), comenta que una de las razones por las que el videojuego atrae  tanto tiene que ver con un proceso de reforzamiento positivo, con sonidos asociados a las recompensas cuando el jugador logra algo. 

Estos sonidos son conocidos como refuerzo de intermitentes, que se asocian a la idea de sobrevivir en el juego. 

Juan Francisco Hernández es un ‘gamer’ de 13 años que conoció Fortnite cuando tenía 10 años. Desde allí ha logrado generar una comunidad en torno al juego no solo con sus compañeros de colegio, sino con otras personas alrededor del mundo. Lo que más le llama la atención de Fortnite es la forma en la que se adapta a los nuevos estándares y las actualizaciones constantes que realiza la plataforma

Dice sentirse feliz cuando sacan nuevos personajes o armas en función de los pedidos de los seguidores y las colaboraciones que han tenido con personajes famosos como deportistas, cantantes, protagonistas de series, entre otros.  

A los ‘gamers’ les motiva la cantidad de idiomas en los que se puede jugar, pues también practican distintas lenguas con otras personas sobre un tema que los apasiona, como destaca Alexander Landázuri, un joven que dedica al menos una hora al día a este título, para salir de la rutina y tener conexión con otra gente. 

Fortnite podría volverse adictivo en algunos casos. Herdoíza, sostiene que ese tipo de comportamiento depende en gran medida de la personalidad del jugador y de las horas que dedique a la plataforma. Ella recomienda a los padres y maestros estar atentos a los cambios en las rutinas.

Recomendaciones a los padres:

  • Medir si hay cambios en las rutinas y bajo rendimiento escolar o pérdida de interés en otras actividades por dedicarse al videojuego.
  • Valorar cuál es la motivación de los chicos al juego. Los expertos recomiendan dedicar más tiempo a otras actividades más allá de los videojuegos dentro de casa.
  • Tener en cuenta señales de alerta si el joven cambia el comportamiento con su entorno o hábitos diarios como alimentación e higiene por dedicarse exclusivamente al juego.
  • En caso de pérdida de control por el juego, buscar ayuda de expertos.
  • Delimitar las horas que se dedicará al día a los videojuegos para llevar un ritmo controlado. 

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