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La parroquia cuencana de Tarqui homenajea a la Virgen de El Carmen

Los jóvenes participan con bailes típicos como la Chola Cuencana. Cada comunidad organiza su presentación. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

Los jóvenes participan con bailes típicos como la Chola Cuencana. Cada comunidad organiza su presentación. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

Las danzas se cumplen en la plaza principal de la parroquia Tarqui. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

Los priostes de la parroquia cuencana de Tarqui realizan por cinco semanas la fiesta en honor a la imagen de la Virgen de El Carmen. Ellos financian los actos culturales, sociales, religiosos y ferias, que se efectúan en el centro parroquial.

Entre el primer fin de semana de julio y el primero de agosto, los líderes de 26 comunidades y 17 barrios son los priostes. De acuerdo con los registros históricos, la celebración empezó en 1916 con la creación de la parroquia. Allí, se estableció que la fiesta tendrá escaramuzas, danzas, pirotecnia, procesiones, quema de la chamiza y otras actividades.

Los preparativos para esta ocasión empezaron en junio. El Consejo Pastoral recorrió las comunidades con la Virgen para comprometer la participación. Los priostes, a su vez, organizan a los vecinos, dijo el párroco Ángel Morocho.

Otro grupo se encarga de adornar el templo con telas, flores, cirios y luces. El sábado 6 y domingo 7 de este mes, los priostes de Parcoloma y Gullanzhapa, Isaura Aguilar y Miguel Fernández, en ese orden, iniciaron la celebración.

De esos poblados llegaron -en procesión- los devotos acompañados de bandas de pueblo, danzantes y las floreras (jovencitas), luciendo el traje de cholas. Ellas llevaban en sus manos ofrendas que fueron macetas de flores elaboradas con papel brillante.

Los jóvenes participan con bailes típicos como la Chola Cuencana. Cada comunidad organiza su presentación. Foto: Lineida Castillo / EL COMERCIO

Los asistentes participaron en una pambamesa o comida comunitaria luego de la celebración eucarística. Después hubo danzas folclóricas en la cancha central.

El pasado fin de semana regresó la fiesta a la plaza central. Los priostes fueron los integrantes del Consejo Pastoral. Lo más llamativo fue el Desfile de las Imágenes. Cada comunidad se unió a la procesión con el santo que veneran.

El desfile lo encabezó la Virgen de El Carmen que fue llevada en un carro alegórico, adornado con telas y flores. Atrás caminaron las principales autoridades locales.

Cada imagen iba custodiada por las platilleras. Así los devotos de Acchayacu participaron con San Pedro, Las Américas con la Virgen de El Cisne, Santa Lucrecia con la Santísima Cruz, Rosa de Oro con el Sagrado Corazón de Jesús y Chilcachapar con el Señor de Los Milagros.

A su paso se entonó música con instrumentos como el tambor, la flauta, la quipa y el acordeón. Los niños y jóvenes danzaban y los priostes prendieron la pirotecnia.

El pasado 16 de este mes, el Día de la Virgen de El Carmen, tocó el turno a los devotos de Las Américas y Estación de Cumbre. Este fin de semana serán los de Santa Teresita. “Esta fiesta nos une como familias, barrios y comunidades”, señaló Cecilia Tepán, habitante de Parcoloma.

La fiesta finalizará el 3 y 4 de agosto y estará a cargo de los habitantes de Santa Lucrecia. Tendrán una agenda cultural y religiosa similar a las otras comunidades. Ese fin de semana habrá escaramuzas. Los jinetes vestirán trajes elegantes y adornarán sus caballos con cintas de colores.

En las escaramuzas, los jinetes se ubicarán en las cuatro esquinas de la cancha y darán vueltas en sus caballos saludando a los presentes. También, formarán filas, avanzarán a galope o realizarán ‘las labores’, como se denomina al trayecto que recorren los caballos dibujando figuras como sombreros, naranjas, sol.

Este acto durará más de dos horas. Al concluir las labores, los jinetes se despedirán con ‘las vivas’, que consisten en lanzar caramelos y naranjas a la gente como augurio de bendiciones, prosperidad y alegría, dijo Galo Zhagui, presidente de la Junta Parroquial.

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