Guillermo Lasso presentará una reforma a la Ley de E…
Auxiliares del Centro de Atención Temporal Bicentena…
Nueva metodología para definir tasas de interés esta…
Israel vuelve a atacar en Gaza tras lanzamiento de m…
Trabajadores portuarios en Argentina harán huelga en…
Ecuador registra 1 161 casos de covid-19 en 24 horas…
Los productores agropecuarios de Tufiño, en Carchi, …
Matías, de un año, necesita un trasplante de hígado urgente

Leyla Espinoza, Miss Ecuador 2020: ‘La perfección no existe’

Leyla Espinoza dio sus primeras declaraciones a la prensa desde Manta.

Leyla Espinoza dio sus primeras declaraciones a la prensa desde Manta.

Leyla Espinoza dio sus primeras declaraciones a la prensa desde Manta. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

A los 4 años, Leyla Espinoza se calzó unos tacones demasiado altos de su abuela, rodó por el piso y su frente chocó contra un muro. La caída le dejó una cicatriz de unos 3 centímetros encima de la ceja izquierda, una huella que ha ido atenuándose con los años, según cuenta, pero que fue motivo de bullying y de complejos en sus años en la escuela.

Quizás por eso Leyla nunca participó en ningún certamen de belleza, y eso que tiene una carrera de dos años como modelo profesional. “Ni siquiera fue princesita de Navidad”, dice su padre Gonzalo, muy orgulloso.

En su primera participación en un concurso belleza, Leyla Espinoza Calvache, de 23 años y representante de Quevedo, fue elegida Miss Ecuador Universo 2020.

La perfección no existe, es una mentira. Son nuestras imperfecciones las que nos hacen humanos y uno aprende a quererse tal como es”, dice la nueva soberana.

Espinoza es modelo profesional y cursa el tercer semestre de una licenciatura de Negocios Internacionales, en la Universidad de las Américas (UDLA). “Me gustan las mujeres de negocios, seguras, empoderadas”, comenta.

Espinoza trabajará en un proyecto social con mujeres víctimas de maltrato intrafamiliar; espera aliarse con fundaciones a nivel nacional, en campañas y con planes de apoyo y capacitación.

“Es una situación que la gente ha normalizado, lo ven como algo que puede pasar cuando hay problemas en la familia. Tenemos que cambiar esa mentalidad”, comenta a EL COMERCIO. “Muchas veces, las mujeres no salen de este ambiente dañino porque dependen económicamente de sus parejas. Es clave, además del apoyo emocional, dotarlas de herramientas para que puedan valerse por sí mismas”.

La nueva Miss Ecuador se considera una mujer fuerte, pero dice que le faltaba valentía para luchar por el sueño del reinado. El empuje se lo dio un equipo de seis personas, entre venezolanos y quiteños, que la acompañó junto con sus familiares en la gala de elección.

La asesora Sabrina Lugo, a quien la ‘miss’ conoció en un evento de modelaje antes de inscribirse en el certamen nacional de belleza, la convenció de que podía convertirse en la mujer más bella del país.

Soy una persona muy tímida en realidad. Tuve que prepararme y crecer para tener confianza, poder hablar en cámara, posar mejor para las fotografías; ser más abierta para conocer a la gente ha sido todo un proceso, me costaba mucho”, dice la soberana.

Organizar un certamen de belleza en un 2020 de pandemia, signado por el dolor y la muerte, puede ser cuestionable. Espinoza responde que “en este año, en el que estamos pasando por situaciones tan difíciles y viviendo tantos cambios, más bien es un año perfecto para estar en un reinado, para poder trabajar en lo social y dejar una huella”.