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'Némesis': Sylvester Stallone y su increíble resurrección como superhéroe

En 'Némesis', un niño empuja al protagonista a revivir su naturaleza de superhéroe. Foto: Prime Video

Sylvester Stallone ahora recoge basura. Camina lento entre las frías calles de Granite City (Nueva York o Filadelfia, ¿qué importa?), que parece haberse ido al carajo. En su rostro se nota el cansancio que ha recorrido con una vida de golpes, disparos, batallas increíbles, así como las heridas de una fama descomunal en el pasado.

Pero no es una estrella arrastrando su ocaso ni el presente de aquel fortachón que inmortalizó a Rocky Balboa y convirtió en una franquicia millonaria a esa máquina de matar llamada Rambo. Simplemente es un acercamiento a su nuevo papel en 'Némesis' (Samaritan, en inglés), en la que el italoamericano más famoso de Hollywood se mete en la piel de Joe, un superhéroe retirado que ha perdido la fe en la humanidad.

Stallone tiene 76 años y sabe muy bien lo que es caerse, levantarse y volver a morder el polvo antes de tomar un último aliento de lucha para brillar y quizá por eso quiso ponerse en los zapatos del viejo Joe. Ya era hora de que Stallone tuviera su propia película como superhéroe y que llegará con todo su poder a la plataforma Prime Video.

“Este es un superhéroe que se cansa de tratar de ayudarse a sí mismo y prefiere encerrarse unos 25 años entre desechos y objetos que arregla, casi como una metáfora de un deseo no cumplido”, insistía el propio actor en una entrevista acerca de este trabajo. En esta producción que ofrece un amable reencuentro con su estatus de capo del cine de acción que delineó con su personaje de Rambo, al que siempre le silbaban las balas y que a veces encontraba el sosiego aniquilando a sus enemigos (ya fueran soldados rusos de la Guerra Fría, cortando de lado a lado a un despreciable tirano de Birmania o encarando sin miedo a un cartel de narcos mexicanos).

Rambo marcó un hito en los héroes de acción, pero su legado en la historia del cine siempre será 'Rocky': solo unas escenas de su película más poderosa y amada es capaz de darle un golpe mortífero a cualquier escritor que hable del poder de la esperanza o de la fuerza de voluntad para alcanzar una meta. Rocky Balboa, el pugilista más popular de Hollywood lo consigue a punta de golpes, sudor y sangre.

Sly, como apodan a Stallone, podría estar tranquilo disfrutando de una fortuna calculada en más de USD 400 millones o desempolvando viejas cintas que encierran la famosa fórmula de la mayoría de su filmografía: sufre, lo golpean, sangra y aniquila. Pero él es algo más que eso y su batalla ha sido demostrarles a sus fanáticos y a los críticos –que fruncen el ceño cuando tienen en sus manos una película que muestra en letras grandes su nombre– que él es un actor. Y no solo un actor: ¡un super-actor! En 2016 por poco lo logra cuando fue nominado como mejor intérprete de reparto con su Rocky en la película 'Creed'.

'Némesis' es un nuevo intento. “Vuelve a ser quien realmente eres. Claro, eres mayor, tienes canas, pero sigues siendo un superhéroe”, parafraseó en un artículo del diario español El Mundo, haciendo referencia a Sam (interpretado por Javon Walton), el niño que consigue despertar a Joe del letargo. “Yo tampoco soy lo que era”, bromeaba Stallone, que se niega a dejar de ser una estrella.

En Némesis Joe (Stallone)  arregla cosas y trata de organizar su propia vida. Foto: Prime Video
En Némesis Joe (Stallone) arregla cosas y trata de organizar su propia vida. Foto: Prime Video

A pesar de que su madre -Jackie- llegó a volar por los aires como trapecista de circo y se jactaba de ser astróloga profesional y su padre, Frank Stallone, hizo varios cortes certeros, pero… como jefe de su profesión, barbero, su hijo se tardó un poco más en encontrar su vocación.

Desde que nació tuvo que abrirse paso entre las adversidades. Durante el parto Michael Sylvester Gardenzio Stallone (como lo bautizaron) sufrió una lesión en su rostro y tuvo que crecer con un párpado ligeramente caído y una parálisis parcial del labio, la lengua y la barbilla, que con los años se convertirían en una marca de su imponente presencia frente a las cámaras. Ahí ganó su primera pelea.

Tras el matoneo en la niñez, Stallone encontró en la actuación una válvula de escape junto a la vida en el gimnasio y las pesas. Le encantaba leer y pintar. Era un artista, decidió probar suerte y dejó su hogar materno en Filadelfia

Al trasladarse a Nueva York, Stallone crería que se iba a comer al mundo, pero se encontró con una ciudad agreste, acelerada y muy difícil. La ciudad no lo recibió bien y no fue fácil abrirse paso en el mundo del espectáculo. En 1969 protagonizó el filme 'The Square Foot', en el que interpretó un fotógrafo tratando de registrar con su cámara un viaje con LSD, pero esa aventura frente no tuvo ningún impacto.

No encontraba trabajo, llegó a dormir en la calle y cuando estaba en las últimas, aceptó participar en la película del cine para adultos 'El semental italiano' (1970), que salió de nuevo a la luz a mediados de los 80 cuando el actor ya dominaba en la taquilla de Hollywood). Tenía que comer y pagar cuentas

“Cada cosa que haces en la vida no es una victoria”, dijo en una entrevista para Today.com. “Babe Ruth tuvo más ponchadas que jonrones, y aun así mantuvo el récord de jonrones durante mucho tiempo. Aprendes mucho con solo tener las agallas para levantarte y batear”, agregó. En 1971 hizo de extra en la comedia de Woody Allen 'Bananas', como un tipo peligroso en el metro, tuvo algunas apariciones en series de televisión y se mantuvo firme en desechar más propuestas del cine para adultos. Así ganó otra pelea.

Luego, una iluminación que cambiaría su vida, llegó de la manera más sangrienta posible. El 24 de marzo de 1975 Stallone estuvo presente en la pelea de Mohamed Alí contra Chuck Wepner, un expolicía blanco, gigantón y torpe, que recibió una de las peores palizas en la historia del boxeo. Alí hizo trizas su cara, lo zarandeó hasta el cansancio, lo mandó a la lona una y otra vez, pero Wepner, milagrosamente, resistió todos los 15 asaltos. La pelea terminó y Sly decidió escribir una historia de un boxeador que trataba de cambiar una vida miserable y, por azares del destino, tenía la oportunidad de enfrentarse a un gran campeón. El guion quedó finalizado en solo tres días.

Un año después, todavía cargaba como a su primer bebé el guion de Rocky, trató de convencer a varios productores que no quedaban del todo convencidos cuando insistía en que él tenía que ser el protagonista. Todos pensaban en famosos de verdad como James Caan o Robert Redford. Tras varios rounds de negociaciones, el actor convenció a los productores Irwin Winkler y Robert Chartoff que apostarán por la película. 'Rocky' ganó el premio Óscar en las categorías de mejor película, mejor director (John G. Avildsen) y mejor montaje. El guion y su trabajo como protagonista también fueron nominados. ‘Sly’ estaba feliz: se llevó su primer cinturón de fama y reconocimiento. Su cinta noqueó a futuros clásicos como Todos los hombres del presidente o 'Taxi Driver'.

Rocky y Rambo son dos seres desechados, los dos son modestos y no son superhumanos, pero tienen algo que los empuja a cruzar el dolor como lo hacemos muchos para seguir con nuestras vidas. Ellos significan algo para la gente y yo soy reconocido más como un símbolo, que como actor”, reconoció en una rueda de prensa cuando presentó la última cinta del soldado estadounidense John Rambo, en 2018.

La pelea entre Rocky Balboa y Apollo Creed, en el primer filme, es una de las famosas del cine. Foto: Diario El Tiempo Colombia
La pelea entre Rocky Balboa y Apollo Creed, en el primer filme, es una de las famosas del cine. Foto: Diario El Tiempo Colombia

El Oscar y las buenas críticas, hicieron que al hijo de Jackie y Frank le empezaran a llover más papeles. En 1978 protagonizó F.I.S.T., en la que interpretó a Johnny D. Kovak, un trabajador de Cleveland que promueve el desarrollo de un sindicato de camioneros y que termina enfrentándose a sus jefes rompiendo sus ideales y lidiando también con el crimen organizado. La historia se inspiró en la vida de Jimmy Hoffa, un líder sindical emparentado con la mafia y que desapareció en 1975.

Luego Stallone dirigió y protagonizó 'Paradise Alley', acerca de un estafador que quiere dejar las calles y que trata de convertir a su hermano en un luchador profesional. Se preparó para cazar a un terrorista en Halcones de la noche y hasta se convirtió en un portero de leyenda en la película 'Fuga a la victoria' con el rey Pelé, Bobby Moore, Osvaldo Ardiles y Michael Caine, tapándole un penalti a un jugador de futbol nazi en el último minuto de partido.

Se empeñó tanto en ser creíble como futbolista que se dislocó el hombro en una de las voladas que hizo en el filme. Su elemento era el cuadrilátero, los guantes de boxeo y no los de arquero y con 'Rocky II' y 'Rocky III' siguió elevándose como estrella.

Con 'First Blood', presentó al mundo a John Rambo, un soldado de élite que es acosado por la policía de una pequeña localidad y terminan asumiendo las consecuencias.

Después repitió la dosis con 'Rambo II', 'Rocky IV' y 'Cobra': ‘El crimen es una enfermedad y Cobra es el remedio’.

En Halcón mostró el drama de un padre separado de su hijo que se ganaba su título de héroe haciendo pulsos y mostrando sus biceps de camionero. Tuvo una incursión en la comedia con Para o mi mamá dispara y una infame versión del cómic de un héroe que se tomaba la justicia por su propia mano: El juez Dredd. No importaban lo malas que fueran sus películas, triunfaban en taquilla y eran un bocado exquisito para los que frecuentaban los videoclubs.

La prensa sensacionalista, mientras tanto, seguía sus conflictos maritales con Brigitte Nielsen, una despampanante modelo danesa que lo acompañó en en 'Cobra' y en 'Rocky IV' –era la esposa de su archienemigo–. Se divorciaron en 1987, tras casi dos años de amor, infidelidades y escándalos. Antes estuvo casado con Sasha Czack y tuvo dos hijos con ella: Sage y Seargeoh. Y hace solo dos días sorprendió al mundo al revelar su divorcio de Jennifer Flavin, la modelo y empresaria que conoció en 1988 y con la que tuvo tres hijas: Scarlet, Sistine y Sophia.

El amor por su perro

El imponente tatuaje del rostro de Flavin, que antes exhibía en su brazo derecho, lo reemplazó por el de Butkus, el perro que acompañó al actor en la peor etapa financiera de su vida, un tierno Bullmastiff que tuvo que vender por UAS 25 para llevar algo de dinero a casa. Y esa es una historia digna de contar: cuando por fin pudo negociar el guion de 'Rocky' por USD 35 mil, buscó al hombre que había comprado a su perro y le ofreció USD 15 mil para recuperarlo. Butkus apareció en 'Rocky II' y 'Rocky III' y vivió con su amo hasta su muerte, de un ataque al corazón, en 1981.

El cuadro familiar lo completa su hermano mayor, Frank, que también se dedicó al mundo del espectáculo como cantante y actor ocasional. De hecho, se hizo famoso por la canción Take Me Back en la primera cinta de 'Rocky'y trabajó en muchas de las producciones de su hermano como cantante y compositor. Muchos recuerdan Far From Home, el hit que hizo parte de Staying Aliive, la fallida segunda parte de 'Fiebre de Sábado por la noche', en la que John Travolta volvió a su papel de Tony Manero y que el propio Stallone dirigió en 1983.

Una escena de la película First Blood, donde intepretó por primera vez a Rambo. Foto: Diario El Tiempo Colombia
Una escena de la película First Blood, donde intepretó por primera vez a Rambo. Foto: Diario El Tiempo Colombia

Una paliza descomunal

Stallone ha sido siempre portada en revistas y protagonista en los medios digitales. Siempre mostró un interés por la pintura y en varias ocasiones alardeó con piezas de artistas como el propio Fernando Botero, de quien tuvo algunas esculturas en una fastuosa mansión que vendió en el 2020. También fue la comidilla de los tabloides sensacionalistas su presunto abuso de esteroides cuando quiso forjar una musculatura descomunal para enfrentar a su contendor en 'Rocky IV', Ivan Drago, interpretado por Dolph Lundgren. Como si no hubiera aprendido la lección, durante ese rodaje Stallone le exigió a su oponente que le pegara sin piedad para hacer más verosímil la pelea frente a las cámaras.

Su compañero siguió las indicaciones y tras algunas tomas lanzó un puño directo al corazón del protagonista. Cuando terminaron el trabajo Sly se sintió mal y experimentó un fuerte dolor en el pecho, así que fue llevado al hospital y estuvo nueve días en una Unidad de Cuidados Intensivos con el corazón hinchado. “Todo lo que hice fue obedecer órdenes. Él era el jefe e hice lo que me dijo”, bromeaba años después Lundgren, quien se reencontró con su personaje y su némesis en la segunda parte del filme 'Creed'.

No fue la primera vez que se llevó una paliza en el cuadrilatero. El boxeador profesional Earnie Shavers –tras la indicaciones de Stallone– le zampó un golpe al hígado que lo dejó fuera de combate. Shavers estaba haciendo casting para 'Rocky III' y el papel, finalmente, quedó en manos de Mr T.

Tenía que probar de todo

Entre 1992 y principios del 2000 su trabajo cinematográfico no fue trascendental. Hizo 'Demolition Man', un filme sobre un 2021 donde ya no existía el papel higiénico y el sexo era virtual, e hizo un divertido duelo actoral con Antonio Banderas en 'Asesinos', revalidó el trabajo de los bomberos en 'Daylight' y el de los alpinistas en 'Cliffhanger', pero se destacó en 'Copland' (Tierra de policías), cinta en la que interpretaba a un agente enredado en una intriga de corrupción (con Robert de Niro y Harvey Keitel), probó un poco del cine animado con Antz y se divirtió como niño chiquito convirtiéndose en el malo de la película en 'Spy Kids 3'.

En el 2006 volvió al ring con Rocky Balboa y la estatua de bronce de 'Rocky' que se encuentra a un costado de la entrada principal del Museo de Arte de Filadelfia, recuperó su brillo. En el 2010 pudo reírse un poco de su estatus de tipo duro con la saga 'Los indestructibles', junto a Arnold Schwarzenegger (con quien siempre tuvo una especie de competencia por el título de ser la gran estrella de los ochenta), Jason Statham y hasta invitados de lujo de su misma estirpe cinematográfica como Bruce Willis, Chuck Norris o Jean Claude Van Damme.

Pero lo tocó la tragedia. Sage, su hijo con su primera esposa Sasha, fue encontrado muerto en el 2012 en el apartamento en el que residía. Tenía 36 años y había actuado junto a su padre en 'Rocky V'. “No hay mayor dolor que el de un padre que pierde a su hijo. Por lo que pido a la gente que respete la memoria de mi hijo y sienta compasión por su querida madre Sasha”.

Tres años después estuvo de nuevo a punto de ganar el premio Oscar en la categoría de mejor actor de reparto por su regreso al papel de Rocky Balboa en 'Creed', ahora como un mentor, un maestro y un viejo zorro del pugilismo.

Creed tiene dos películas. Se prepara una tercera con Michael B. Jordan, pero sin Stallone. Foto: Warner Bros
'Creed' tiene dos películas. Se prepara una tercera con Michael B. Jordan, pero sin Stallone. Foto: Warner Bros

“O te autoinmolas o tienes una especie de renacimiento interesante, así que cuando apareció 'Creed' me dije: ‘Quiero que te des cuenta que eres la persona más débil de esta película. No eres una amenaza para nadie. Eres un fantasma, en cierto sentido, y hablas con fantasmas. Toda tu vida está prácticamente disuelta, desintegrada y como el humo y solo estas esperando tu turno para encontrarte con tus amigos del otro lado”, recordaba en una entrevista de The New York Times sobre la identidad de ese nuevo Balboa.

Rocky no es suyo

Por el momento no parece tener ganas de despedirse de su carrera y de las cámaras. Ya no levanta pesas para impresionar, pero ha redescubierto la redes sociales para compartir imágenes con sus mascotas y promover nuevos proyectos. No tiene en la cabeza una nueva aventura como 'Rocky', pero no hace mucho destiló un poco de rabia contra los productores del filme, aunque parezca increíble, Sylvester Stallone no tiene los derechos del personaje. El artífice del personaje y la historia recibió unos USD 75 mil por el guion, su trabajo como actor y una parte de lo recaudado en taquilla. 'Rocky 'no es legalmente suyo.

“En realidad me gustaría (que) me devolviesen al menos un poco de lo que me queda de mis derechos (…). Creo que eso sería un gesto justo”, escribió hace un tiempo en sus redes sociales, luego de enterarse de que el productor Irwin Winkler revelara que está trabajando en una nueva película sobre Ivan Drago, el antagonista de 'Rocky IV'. “Otro rompecorazones… Acabo de descubrir esto… Otra vez más, Irwin Winkler, este patético productor de 94 años y los buitres imbéciles de sus hijos, Charles y David, una vez más están limpiando los huesos de otro maravilloso personaje que yo mismo creé sin ni siquiera decírmelo… Me disculpo con los fans, nunca quise que los personajes de ‘Rocky’ fueran explotados por estos parásitos”, escribió enfurecido en su Instagram a principios de agosto de 2022, pero luego borró el mensaje ante la reacción de Dolph Lundgren al respecto.

“Solo para aclarar las cosas respecto a un posible spin-off de ‘Drago’. No hay un guión aprobado, ni hay acuerdos cerrados, ni director y, personalmente tenía la impresión de que mi amigo Sly Stallone estaba involucrado como productor o incluso como actor. Hubo una filtración de prensa bastante desafortunada (…). Estoy en contacto con el señor Balboa, así que los fans pueden estar tranquilos… Eso es todo”, explicó el actor sueco.

Stallone tampoco aparecerá en la tercera parte de 'Creed' (que sigue la vida de Adonis Creed, hijo de Apollo Creed, contendor y amigo de Balboa) que protagoniza y dirige Michael B. Jordan.

Pero mientras ese drama se difumina, Sylvester Stallone vuelve a sonreír, ya tiene en preproducción de la cuarta parte de 'Los indestructibles'; reaparecerá en la tercera parte de 'Guardianes de la Galaxia' de Marvel como Starkar Ogord (no hay que olvidar que también fue el violento King Shark (El bizarro tiburón de 'El escuadrón Suicida' de DC Films) y está rodado su primera serie: 'Tulsa King' para Paramount+ y que se estrenará el 3 de noviembre de 2022 y en da vida a Dwight Manfredi, un mafioso que tras cumplir condena de 25 años en la cárcel, deja la ciudad de Nueva York para convertirse en el nuevo jefe del crimen organizado en Oklahoma.

Y ahora es un superhéroe.

“Sly siempre ha sido lo más parecido que teníamos a un superhéroe. Entonces, ¿por qué no ponerlo en una película de superhéroes?”, dice Julius Avery, el director de 'Némesis'.

Porque Stallone puede estar viejo, arrugado, con los músculos cansados, pero no va a tirar la toalla.