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Teatro del Oprimido, la sociedad en escena

Trabajo en comunidad.    El Teatro del Oprimido trata problemas   sociales con  juegos escénicos y  la participación del espectador. Archivo particular

Trabajo en comunidad. El Teatro del Oprimido trata problemas sociales con juegos escénicos y la participación del espectador. Archivo particular

El Teatro del Oprimido, aquel sistema que tiene por objetivo básico “humanizar a la humanidad”, busca asentarse en el Ecuador. Siguiendo las investigaciones y conclusiones del brasileño Augusto Boal, los actores ecuatorianos Ramiro Aulestia, Eric Cepeda y Frank González se proponen multiplicar sus conocimientos a través de talleres.

Más que una escuela, la propuesta es tejer una red en comunidades para cambiar la mentalidad competitiva, por una mentalidad cooperativa. Es que el Teatro de Oprimido deja en claro la función social del artista y trabaja en ese sentido.

El postulado de Boal es que todos somos artistas: al momento de nacer, la creatividad innata hace que nos expresemos, luego esa creatividad se deteriora a medida que el individuo se involucra en la sociedad. Es decir que los medios expresivos del ser humano (Boal identifica tres: la imagen, el sonido y la palabra) se pierden, pues son secuestrados por la industria. El Teatro del Oprimido busca recuperarlos.

Para ello, el sistema se fundamenta en el juego. Boal compiló cientos de juegos dentro de cinco categorías: Tocar todo lo que sé: activar el sentido del tacto; Oír todo lo que se oye: juegos de ritmo, voz y movimiento; Ver todo lo que se ve: creación de imágenes; Activar los otros sentidos (olfato y gusto); Memoria de los sentidos: relacionar los sentidos.

Tras esos juegos llegan las técnicas como el teatro imagen, el teatro periodístico y el teatro foro. Mediante ellas, se consigue que el espectador deje su rol pasivo y proponga opciones a alguna problemática social; pues los temas que se trabajan con este sistema tocan preocupaciones de la comunidad. El Teatro del Oprimido busca entrenar en la ficción para accionar en la vida cotidiana. Y si bien se inscribe en una tradición del teatro político, no se trata de obras panfletarias, sino de piezas de calidad estética y útiles para la gente.

Los talleres inician el viernes, 1 de julio, en el Colegio América Latina. El costo de los tres módulos es de USD 100 y las inscripciones se cierran este miércoles 29. Mayor información en 096767951 / 095825046