10 de August de 2011 00:02

‘En la CCE hemos hecho concesiones’

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

LEA TAMBIÉN

LEA TAMBIÉN

De la infinidad de definiciones de cultura, Marco Antonio Rodríguez se queda con la de Juan XXIII: “Cultura es la dignidad, la creatividad y la libertad de los pueblos, factor de paz y desarrollo económico”. Ayer, Ecuador celebró el Día de la Cultura y la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CCE) sus 67 años de fundación.

Tras siete años al mando de la CCE, Rodríguez hace un recuento, algo circunloquial y siempre edulcorado, de lo que ha hecho y lo que no. Con el sol de la tarde iluminando su enorme oficina, salta con facilidad de los temas inherentes a su función a aquellos que tienen que ver con la política nacional, la que deja claro que le inquieta enormemente. Es por eso, dice, que decidió sacar un libro a manera de rendición de cuentas de lo que ha hecho como Presidente -casi dos períodos consecutivos- de la CCE. “La cultura es el único espejo en el que los pueblos se pueden ver con orgullo, porque en el espejo de la política no nos vemos con orgullo”.

¿En estos 7 años se han nivelado las gestiones culturales de los núcleos menos favorecidos con las de los núcleos que tradicionalmente han tenido más producción cultural de calidad?

Si dijese que se ha hecho todo, mentiría. Sigue habiendo concentración mayoritariamente en Guayaquil, Cuenca y Quito.

¿Cuáles han sido los objetivos centrales de su gestión?

Sacar las colecciones de libros, a las que no voy a calificar para no entrar en el juego de que lo mejor lo he hecho yo. Los talleres de Jorge Velasco McKenzie. Talleres de teatro, de danza, el teatro ensayo que está recorriendo el país.

¿Puede decir, con la mano en el corazón, que lo que se ha publicado es de calidad?

No, de hecho hay concesiones… Me explico, hay personas que consideran que lo que han escrito es lo mejor de su vida y hemos tenido que generar concesiones en esos casos, pero hemos sido muy rigurosos en las colecciones.

¿Qué es lo que lleva a la Casa de la Cultura a invertir un dinero que es de todos en esas ‘concesiones’, y que podría tener mejor destino?

Yo diría que son presiones histórico-afectivas. Compromisos. Un Presidente de equis provincia trae a dos poetas que en su opinión son poetas símbolo de su tierra… y te traen eso y créete que yo (no sabe cómo expresarse).

¿Siente vergüenza ajena?

Sí… así es como han salido este tipo de productos publicados.

La Biblioteca Nacional está venida a menos ¿qué ha hecho al respecto?

No he podido comprar libros, porque nunca me llegó el millón de dólares que me ofreció el presidente Alfredo Palacio. Y sí está venida a menos, aunque por ventaja al frente de la biblioteca está Carlos Paladines, quien está trabajando ya en la biblioteca virtual. Y vamos a rescatar los manuscritos y primeras publicaciones hechas en cada provincia, para hacer el Museo del Libro Ecuatoriano.

¿Hace cuánto tiempo no actualizan la biblioteca?

En estos años absolutamente nada; solo recibimos donaciones.

¿Los usuarios no se quejan?

El público que visita la biblioteca en su gran mayoría es estudiante. Acá no vienen investigadores.

Eso da cuenta del nivel en el que está la biblioteca. ¿Tiene un plan para hacer algo en este año que queda en la CCE?

Carlos (Paladines) está pendiente de una donación de una agencia española.

¿Qué va a hacer con los ‘okupas’ artísticos (Espada de Madera, Perros Calle… jeros, Frente de Danza Independiente, Centro de Arte de El Ejido, Pepe Vacas…) que están regados por diferentes zonas del Edificio de los Espejos, no aptas ni destinadas para tales propósitos?

Ese es un dolor para mí; hay muchos grupos que se acercan a pedirme que les dé un espacio. A Carlos Michelena, por ejemplo, le acabo de dar uno. Y la gente me dice: ya nos toca. Pero es que los otros grupos tienen contratos de comodato de 25 años; hoy la ley ya no permite esto. Esos comodatos se terminan en 2 ó 3 años.

¿Por qué decidió hacer un libro de rendición de cuentas un año antes de su salida?

Por el momento histórico.

¿Qué quiere decir?

Ecuador vive un ensayo político, entre comillas nuevo. Y a mí me provocan temor los ensayos; este es un momento difícil…

¿Y qué papel cumple su rendición de cuentas en este momento?

Decir que la Casa es un espacio que genera los mejores esfuerzos, con sus limitantes económicas, en función de país, en función de algo que no es metáfora: que la cultura es el único espejo en el que los pueblos se pueden ver con orgullo, porque en el espejo de la política no nos vemos con orgullo ni en el de los ejércitos ni en el de las religiones.

¿Hay peligro de una partidización de la cultura en esto que llama ‘ensayo político’?

Sí. Y me pregunto hasta cuándo no maduramos…

¿Ha habido dificultad en la convivencia entre la CCE y el Ministerio de Cultura?

Yo tengo amistad con Antonio Preciado; el ex ministro (Alfredo) Noriega fue prácticamente mi discípulo; Erika Sylva fue mi compañera de cátedra muchos años, y a los tres les mandé sendas comunicaciones, no una vez sino cinco o siete veces.

¿Para qué?

Para que haya diálogos y unir esfuerzos, pero nunca me respondieron. Y lo propio hice con el señor Correa al comienzo y no tuve respuesta.

¿Ve saludable el recorrido paralelo de dos instituciones dedicadas a la cultura?

No soy quién para juzgar el Ministerio de Cultura y sé que un Ministerio atiende la política pública del gobernante de turno. La Casa de la Cultura, no; y esa es la diferencia de nuestros trabajos.

¿La CCE es una entidad que se dedica a hacer actos o a gestar cultura?

Ayayay, ahí sí… (se queda callado un momento). Rescataría los talleres como nuestro gran activo, y algo de los libros y del cine.

HOJA DE VIDA

Marco Antonio Rodríguez

Nació en Quito, en 1941. Narrador, ensayista, crítico de arte y catedrático universitario. Desde el 2004 preside la CCE.

Acaba de presentar el libro 'Testimonio de una gestión (2004-2011)', cuando falta un año para concluir su segunda presidencia.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)