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Barenboim sueña con Tahrir: primavera árabe es un motivo de esperanza

El director de orquesta Daniel Barenboim, uno de los directores de mayor reconocimiento internacional. Foto: Reuters

El director de orquesta Daniel Barenboim, uno de los directores de mayor reconocimiento internacional. Foto: Reuters

La ola de revueltas que este año sacudieron diversos regímenes autocráticos en el mundo árabe es “un motivo de esperanza” a los ojos de Daniel Barenboim.

El director argentino israelí sueña por eso con llevar su célebre West-Eastern Divan Orchestra a la plaza Tahrir en El Cairo, según contó en una entrevista con la agencia dpa.

“Las revueltas, pero también la catástrofe atómica en Fukushima, mostraron cuán frágil es el orden mundial, lo rápido que pueden derrumbarse los regímenes autocráticos”, dijo el pianista.

Barenboim marcó este lunes un nuevo hito en su lucha por promover el entendimiento a través de la música tocando en la fortificada frontera entre las dos Coreas al cierre de una gira por Asia.

Unas 8 000 personas escucharon la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven interpretada por la West-Eastern Divan Orchestra, el proyecto formado por el director con jóvenes músicos israelíes y árabes.

La orquesta “se ha convertido en símbolo de la posibilidad de contribuir por medio de la música a superar baches políticos, y generó muchas réplicas”, celebró Barenboim.

“Si hubiese escuchado a los políticos, la orquesta no habría llegado a nada”.

Pese a ese éxito, el director general de la ópera Unter den Linden de Berlín sigue fijándose nuevos retos: “Me gustaría tocar con la West-Eastern Divan Orchestra en la Franja de Gaza, en la plaza Tahrir en El Cairo y también en Israel”, reveló.

Barenboim fundó la West-Eastern Divan Orchestra en 1999 junto con el intelectual de origen egipcio Edward Said (1935-2003) como signo de entendimiento entre israelíes y palestinos.

Ambos fueron distinguidos por ello con el premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2002. Y ese empeño llevó ahora a un grupo de intelectuales latinoamericanos, entre los que figura el premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, a presentar este miércoles la candidatura de Barenboim para el Premio Nobel de la Paz.

“Prefiero no comentar nada sobre eso”, aclaró el músico: “O uno gana el premio, y entonces tiene que meditar muy bien qué decir, o uno no lo gana… y entonces conviene estar callado”.

El director habla mientras a través de su música: en los próximos días actuará con su West-Eastern Divan Orchestra en el Festival de Salzburgo e interpretará las Sinfonías 8 y 9 de Beethoven en Berlín. Luego, en Colonia, tiene previsto tocar las nueve sinfonías del genio de Bonn.