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La evolución humana, en Oriente Medio y Asia

Una recreación de cómo habría sido el Hombre Dragón. Foto: Universidad de Telaviv / Sciencie Daily

Las teorías sobre el origen del hombre podrían cambiar con los últimos descubrimientos. Según los expertos, los hallazgos de fósiles en Israel y China indican que hasta hace unos 200 000 años existían al menos ocho especies o grupos humanos diferentes, pero todos formaban parte del género Homo.

Los últimos descubrimientos indican que la actual especie humana es una mezcla de distintas especies con las hace años compartió planeta, sexo e hijos. Los hallazgos muestran rasgos similares entre los hombres primitivos y modernos tales como grandes arcos sobre las cejas, cabezas planas y cerebros de tamaño similar al de los humanos actuales.

Recientemente, un grupo de investigadores encontró una parte del cráneo y la mandíbula inferior de un homínido desconocido para la ciencia en la ciudad de Ramla, Israel, específicamente en la cantera de Nesher. Los fósiles confirmaron que esta nueva especie no pertenecía a ninguno de los Homo antes descritos, sino que se trata de un ejemplar de una especie inédita que vivió en la región conocida como Levante mediterráneo, al oeste de Oriente Próximo, hace unos 130 000 años.

El Homo de Nesher Ramla, como lo llamaron los autores del estudio, compartió rasgos en común tanto con Neandertales así como con otras especies extintas del género Homo, especialmente en las zonas de los dientes, las mandíbulas y la forma del cráneo.

Según la revista National Geographic, a pesar de que el Homo de Nesher Ramla también compartió la región y la misma época con el Homo sapiens, el nuevo homínido no comparte rasgos cercanos con nuestra especie, debido a su estructura ósea diferenciada y dientes largos.

No obstante, la evidencia actual sugiere que esta especie habitó la región desde hace al menos 400 000 años, mientras que el Homo sapiens se expandió a Oriente Próximo hace unos 200 000.

Las últimas semanas un grupo de investigadores, liderados por científicos chinos, encontró restos de una nueva especie humana que vivió en Asia hace al menos 146 000 años y que sería el pariente evolutivo más cercano del Homo sapiens.

El Homo Longi, u hombre dragón, fue analizado y los resultados apuntan a que se trabaja de un hombre de unos 50 años, probablemente alto y fuerte con rasgos muy parecidos a los de los seres humanos actuales, sobre todo en su capacidad craneal.

Según los paleoantropólogos, el Homo de Nesher Ramla pudo ser el que originó a los neandertales y los denisovanos que ocuparon Europa y Asia, respectivamente. Este, con los que la especie actual, tuvo repetidos encuentros sexuales de los que nacieron hijos mestizos que fueron aceptados en sus respectivas tribus como uno más.

Es por eso que los cruces entre todas las personas de fuera de África llevan un 3% de ADN neandertal y también que los habitantes de Tíbet tienen genes para poder vivir a gran altura que les pasaron los denisovanos, que serían una rama hermana de los neandertales y pudieron haber vivido hasta hace unos 15 000 años.

Una tercera evidencia de esa cercanía sería el estudio realizado a un ADN conservado en el suelo de la cueva de Denisova, en Siberia. Allí se encontró material genético de denisovanos, neandertales y sapiens en períodos cercanos de las muestras recolectadas.

El paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, citado por diario El País, indica que los humanos actuales “somos una especie hipersocial, los únicos capaces de construir lazos más allá del parentesco, al contrario que el resto de mamíferos”.

Eso se sumaría a la teoría planteada por Darwin hace 150 años, cuando creía que el hombre habría vivido en África más que en cualquier otro lugar, aunque no lo pudo probar, frente al eurocentrismo de sus colegas de la época. Los últimos hallazgos demostrarían que no estaba equivocado.

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