23 de octubre de 2018 00:00

Las ‘bestias’ del artista Theo Jansen desembarcan en Quito

El artista holandés comenzó a crear sus Bestias de Playa en 1990. La muestra en Quito reúne siete piezas de distintos tamaños. Foto: Julio Estrella/ EL COMERCIO.

El artista holandés comenzó a crear sus Bestias de Playa en 1990. La muestra en Quito reúne siete piezas de distintos tamaños. Foto: Julio Estrella/ EL COMERCIO.

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Gabriel Flores
Redactor (I)
gflores@elcomercio.com

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Las Bestias de Playa (strandbeest) del artista Theo Jansen tienen un nuevo hogar. Desde mediados de octubre se mudaron de las playas de La Haya, en Holanda, al Espacio Fundación Telefónica, ubicado en la planta baja del centro Ekopark, al norte de Quito.

Allí reposan siete esculturas -hechas con materiales reciclados, entre ellos tubos de plástico, botellas y madera- que forman parte de la exposición ‘Asombrosas criaturas’, que estará abierta hasta el próximo 24 de enero del 2019.

En sus Bestias de Playa, piezas que tienen la apariencia de gigantes esqueletos de animales prehistóricos, Jansen junta tres de sus pasiones: el arte, la filosofía y la ciencia. Con tubos y mangueras, como la base estructural de estas esculturas cinéticas, también quiere mostrar que las fronteras entre ingeniería y arte son difusas.

En esta muestra están reunidas esculturas que Jansen ha creado a lo largo de las últimas tres décadas; ‘bestias’ en las que ha tratado de aplicar la teoría de la evolución de Charles Darwin. Por eso, cuando llega el otoño, las gigantescas piezas, que se mueven con libertad por las playas de La Haya, son reemplazadas por otras con mejores habilidades.

Todo comenzó en 1990 cuando, inspirado por una noticia sobre el calentamiento global y la subida del nivel del mar, escribió una columna en una diario local donde fantaseaba con crear una nueva forma de vida capaz de levantar diques en las playas de Holanda para proteger las costas del país de inundaciones.

Con el paso del tiempo, y descartando su idea original, Jansen se dedicó a construir esculturas que tuvieran una vida propia. Cuando están en la playa, las ‘bestias’ se mueven de manera autónoma gracias al viento, que las empuja sin un rumbo fijo.

En la charla que dio en Quito, el artista contó que cada año desarrolla una nueva escultura que hereda las virtudes del anterior y las perfecciona. Cuando están listas, experimenta su movimiento en las playas cercanas a su estudio durante el verano. Después de un año de vida, y varios meses a la intemperie, las hace regresar al taller y las convierte en lo que denominó “fósiles” y empieza de nuevo a desarrollar otra criatura que mejora la especie de la creación anterior.

Jansen nació en 1948, en los Países Bajos, en el pequeño pueblo costero de Scheveningen junto a La Haya. Estudió Física en la Universidad de Tecnología de Delft y, paralelamente, descubrió su vocación artística, que lo lleva a realizar sus primeras obras. Desde los años noventa está dedicado al diseño de sus Bestias de Playa.

Esta exposición itinerante se exhibió en los Espacios Fundación Telefónica de España (2015-2016) y Perú (2016-2017), y fue llevada por Fundación Telefónica al Laboratorio de Arte Alameda de México, entre mayo y agosto de 2017. Antes de llegar a Ecuador, fue exhibida en Chile, en el Centro de la Fundación Mar Adentro.

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