León Roldós Aguilera

La Universidad que debe ser

El Presidente Lasso, el 17 de agosto del 2021, visitó a la Asamblea Nacional para entregar su proyecto de Ley Orgánica de Educación Superior, con tres ejes: autonomía y libertad; ampliar la oferta académica; y mejorar los procesos de admisión a las universidades.

La significación que el Presidente quiso dar – con la entrega presencial – a su exhorto de sustitución inmediata de la ley vigente, a la que tachó de “absurda, caduca, discriminatoria y, sobre todo, muy poco democrática”, tuvo la respuesta del Presidente de la Comisión de Educación de la Asamblea, licenciado y master Manuel Asunción Medina Quizhpe, asambleísta por Loja, con el patrocinio de la Alianza Minka por la Vida -Alianza de Unidad Popular y Pachakutik- de que no cree posible su aprobación en lo que resta del año 2021, por el amplio debate que debe abrirse con las universidades y otros sectores del país.

Guillermo Lasso enfatizó que en el país existe un alto número de jóvenes que no van a la universidad.

De doscientos mil jóvenes (más/menos) que cada año se gradúan de bachilleres, sólo algo más de un 40% ha ingresado anualmente al nivel de educación superior. Serían – por los últimos años – cientos de miles de bachilleres sin poder definir que podrían hacer en los años por venir.

El Presidente propone que el tercer nivel -pregrado- en los establecimientos públicos de la Universidad ecuatoriana, debe ser gratuito para los estudiantes que se matriculen en por lo menos el 60% de todas las materias o créditos que permita su malla curricular en cada período, ciclo o nivel. No se cubrirían las segundas ni terceras matrículas.

El Estado solo financiaría una carrera de tercer nivel y la gratuidad cubrirá exclusivamente los rubros relacionados con la primera matrícula. Se prohibiría el cobro por uso de laboratorios, bibliotecas, acceso a servicios informáticos e idiomas.

Perdería la gratuidad el estudiante que reprueba el 30% de las materias o créditos. La gratuidad aplicaría para ecuatorianos y residentes permanentes.

Me parece bien la Universidad presentada como casa de estudios, pero creo que hay elementos de organización que deben garantizarse como un efectivo cogobierno, no sólo para procesos electivos, y la posibilidad de tacha desde los estudiantes, por ejemplo, así como la evaluación para ejercer la docencia, más allá de los títulos de post-grado que se exhiban.

Asumo la tacha a la Ley de Correa, con la que se redujo la Universidad a producir titulados. Yo pienso que la Universidad debe garantizar mayor vivencia, en la formación de jóvenes que inclusive deben ser militantes en múltiples temas, no sólo por la ciencia, la sapiencia y la investigación, sino también para que sean ciudadanos de espíritu crítico de la realidad de la patria.

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