
La Selección de Ecuador está en busca de su nuevo entrenador, con el que afrontará la Copa América 2028 y las eliminatorias para la Copa del Mundo que en el 2030 organizarán Uruguay, Argentina, Paraguay, España, Portugal y Marruecos.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) despidió formalmente a Sebastián Beccacece como entrenador de la Selección de Ecuador el jueves 2 de julio, dos días después de la eliminación del Mundial 2026 a manos de México en el estadio Azteca por los dieciseisavos de final.
La FEF, en el comunicado colgado en sus redes sociales, resumió que el paso del argentino permitió a la Tri disputar una sólida eliminatoria y clasificar para la Copa del Mundo, donde no tuvo el resultado deseado por hinchas y los propios jugadores.
Desde ese momento, el banquillo destinado para el entrenador quedó vacante. Los nombres del marroquí Walid Regragui, del español Miguel Ángel Ramírez y del uruguayo Guillermo Almada se empezaron a mencionar, pero más como una especulación de los medios de comunicación.
Gabriel Fustillos, entrenador del Pelileo FC de la Segunda Categoría del Tungurahua, cree que el próximo entrenador del combinado nacional debe tener una sólida preparación, conocimiento y experiencia en procesos formativos.
En sus palabras, conocer un proceso formativo le permitirá al DT entender cómo es la evolución de un jugador en todas sus etapas, teniendo más herramientas para explotar sus habilidades una vez que dé el salto a la absoluta.
Considera que ese debe ser un aspecto clave que los directivos de la FEF deben considerar antes de dar el veredicto final sobre el nuevo timonel que, según el ente rector del fútbol ecuatoriano, será presentado en el mes de agosto, sin especificar una fecha en particular.
Fustillos detecta en la dirigencia un talón de Aquiles en este proceso. Indica que, al existir “muchos empresarios que quieren sacar jugadores”, necesitan de un entrenador que acepte estas condiciones.
Este es uno de los motivos, según su criterio, por el cual el perfil que maneja la FEF es el de un entrenador con poco recorrido. Así son más manejables en el aspecto dirigencial, concluyó.