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Lionel Messi había marcado, entregado dos asistencias y Argentina había vencido 3-0 a Benín. Sin embargo, cuando el fútbol terminó en el Monumental, el resultado pasó definitivamente a segundo plano. El capitán tomó un micrófono y convirtió su despedida en una sucesión de lágrimas, recuerdos y abrazos que también quebró a quienes lo acompañaron durante los últimos años.
Messi ya había llorado antes de comenzar el partido. También lo hizo Lionel Scaloni durante el himno. Después fue Enzo Fernández quien no consiguió contenerse mientras escuchaba el discurso del 10. La última noche del capitán argentino terminó mostrando algo pocas veces visto durante su carrera: compañeros, entrenador y más de 85 000 personas intentando asumir al mismo tiempo que una era acababa de terminar.
Cuando recibió el micrófono después del encuentro, Messi tardó poco en revelar qué estaba pasando por su cabeza. “Es difícil decir algo hoy. Hay muchas emociones”, comenzó. Entonces apareció el recuerdo más íntimo de la noche: “En lo primero que pienso es en mi viejo”.
Su padre, Jorge Messi, falleció el pasado 8 de agosto y estuvo presente en distintos momentos de una despedida atravesada por ese duelo personal. El futbolista continuó hablando frente a sus compañeros y agradeció haber podido defender durante más de dos décadas una camiseta que definió como uno de los grandes orgullos de su vida.
Messi recordó también los momentos difíciles. Explicó que nunca dejó de luchar por estar en la selección de Argentina y resumió lo que significó para él representar al país con una frase: “Jugar en la Selección es lo más lindo que te puede pasar”.
El discurso se extendió durante cerca de nueve minutos. Messi repasó derrotas, títulos, compañeros y noches que marcaron su carrera. Cuando recordó el partido disputado en el mismo Monumental después de conquistar el Mundial de Qatar 2022, lo describió como uno de los momentos más felices de su trayectoria. Esta vez, sin embargo, estaba viviendo el extremo contrario.
“Hoy es el día más triste de mi carrera”, dijo.
Mientras Messi hablaba, las cámaras encontraron otra de las imágenes de la despedida. Enzo Fernández estaba detrás de él y lloraba sin poder disimularlo. Se secó el rostro varias veces, bajó la mirada y continuó escuchando a quien había sido uno de sus referentes desde mucho antes de compartir vestuario.
El momento que terminó de quebrarlo llegó cuando Messi giró hacia sus compañeros y recordó lo que habían conseguido juntos. El capitán agradeció al grupo que lo ayudó a cumplir su sueño de ser campeón mundial, de América y de la Finalissima, y definió a quienes lo acompañaron como “guerreros” que se dejaban la vida por la camiseta.
La relación de Enzo Fernández con Messi tiene una historia particular. Cuando el 10 anunció su primera renuncia a Argentina en 2016, Fernández todavía era adolescente y escribió una carta pública pidiéndole que regresara. Años después terminó compartiendo con él el mediocampo de la selección y levantando la Copa del Mundo en Qatar.
En la previa de esta despedida de Messi ya había resumido sus sentimientos con dos palabras: “Eternamente gracias”. En el Monumental ya no necesitó escribir nada. Su llanto terminó explicándolo.
La emoción tampoco esperó al pitazo final para alcanzar a Lionel Scaloni. Durante la interpretación del Himno Nacional Argentino, las cámaras mostraron primero a Messi con lágrimas en los ojos y posteriormente encontraron al entrenador en una situación similar.
Scaloni había sido uno de los hombres fundamentales en la reconciliación definitiva entre Messi y la selección argentina. Juntos conquistaron la Copa América de 2021, la Finalissima de 2022, el Mundial de Qatar y nuevamente la Copa América en 2024. Por eso, cuando llegó la hora de despedirse, el entrenador tampoco consiguió mantenerse al margen de la escena.
Después del encuentro intentó explicar qué significará continuar sin el capitán. Scaloni reconoció sentir un “agradecimiento eterno” hacia Messi y admitió que la nueva etapa “va a ser duro”. También dejó una frase para describir aquello que, a su criterio, será imposible sustituir: “Esa aura no se la vi a nadie en mi vida”.
Argentina tendrá nuevos futbolistas, nuevos líderes y otro capitán. Lo que el entrenador dejó claro es que reemplazar una posición dentro del campo será mucho más sencillo que sustituir lo que Messi representaba alrededor del equipo.
La despedida de Messi había comenzado mucho antes del discurso. Durante el recorrido hacia el Monumental, el capitán fue captado secándose las lágrimas dentro del autobús mientras aficionados rodeaban el camino de la selección. Ya sobre el césped, salió acompañado por sus hijos Thiago, Mateo y Ciro y volvió a quebrarse durante el himno interpretado por Fabio Santana, excombatiente de Malvinas.
Después llegó el homenaje del minuto 10. El árbitro detuvo el partido y más de 85 000 personas se levantaron para ovacionarlo mientras explotaban fuegos artificiales alrededor del estadio. Messi levantó una mano y agradeció. La pelota tuvo que esperar mientras el público cantaba su nombre.
Hubo más emociones después. Messi marcó de penal el 3-0 y terminó rodeado por sus compañeros. Tras el pitazo final llegaron los abrazos, el espectáculo de drones, los fuegos artificiales y un Monumental que permaneció ocupado mientras el capitán intentaba prolongar sus últimos minutos sobre el campo.
Messi terminó su discurso de una manera inesperada. Después de más de dos décadas hablando habitualmente poco frente a los micrófonos, incluso se permitió bromear con la extensión de sus palabras: “Estoy hablando más que nunca”.
La explicación llegó inmediatamente y resumió buena parte de lo que estaba sintiendo: “No quiero dejar la cancha”.
También habló de lo que viene. Messi aseguró que pasará al otro lado, al de los aficionados, y pidió acompañar a la selección argentina especialmente cuando lleguen los momentos difíciles. Recordó que los últimos años fueron extraordinarios y que no siempre será posible mantener semejante nivel de éxito.
Su último mensaje fue sobre la unión. Para Messi, una de las claves del equipo que consiguió los grandes títulos fue haber construido un grupo fuerte, capaz de mantenerse junto incluso durante las dificultades. Ahora espera que esa identidad sobreviva sin él.
Scaloni tendrá que aprender a dirigir una Argentina sin Messi. Enzo Fernández y el resto de sus compañeros tendrán que acostumbrarse a una concentración en la que el 10 ya no estará. Y Messi tendrá que cumplir aquello que prometió frente al Monumental: mirar a la selección desde el otro lado.
La despedida de Lionel Messi terminó con una última confesión del capitán. Dijo sentirse agradecido y orgulloso de ser argentino y de haber podido cumplir su sueño junto a la gente.
Para entonces, ya no era solamente Messi el que lloraba.
Argentina derrotó 3-0 a Benín en el último partido de Lionel Messi con la selección.
El encuentro se disputó el 6 de octubre de 2026 en el Estadio Monumental de Buenos Aires. Messi participó directamente en los tres goles: dio dos asistencias y convirtió de penal.
Sí. Messi convirtió de penal el 3-0 a los 69 minutos.
Agustín Giay recibió una infracción dentro del área y Messi se encargó de ejecutar el penal. El tanto representó su gol número 126 con la selección argentina y el último de su carrera internacional.
Messi dio las asistencias para los goles de Nicolás Otamendi y Nico Paz.
A los 48 minutos ejecutó el córner que terminó con el gol de Otamendi. A los 61 encontró a Nico Paz, quien convirtió el 2-0. De esta manera, participó directamente en los tres tantos argentinos.
El partido se detuvo en el minuto 10 para que más de 85 000 aficionados ovacionaran al capitán.
El homenaje incluyó fuegos artificiales y cánticos desde las tribunas. Después del encuentro hubo además un espectáculo de drones, luces y nuevos reconocimientos, mientras aparecía el mensaje “Gracias Leo”.
Messi cerró su carrera internacional con 208 partidos y 126 goles.
Su trayectoria con la selección absoluta comenzó en 2005 y se extendió durante 21 años. En ese período conquistó las Copas América de 2021 y 2024, la Finalissima de 2022 y el Mundial de Qatar 2022.