Siete pasos se necesitan para lavarse bien las manos
La seguridad en las fronteras se debilitó en tres años
Nuevos cuadros se forman para renovar el espectro político
Contratos petroleros ya pueden modificarse con la Ley
‘Júnior’, el testigo silencioso del éxito de Independiente
Jaime Culebras trabaja en la conservación mediante s…
Misión de la CIDH visitará Ecuador desde el 1 de diciembre
COE confirma aplazamiento de la apertura de frontera…

Las visitas en la cárcel de Cotopaxi están suspendidas

Los familiares de los detenidos esperan en los exteriores del centro carcelario de Cotopaxi este martes 23 de julio del 2019. Foto: EL COMERCIO

Los familiares de los detenidos esperan en los exteriores del centro carcelario de Cotopaxi este martes 23 de julio del 2019. Foto: EL COMERCIO

Los familiares de los detenidos esperan en los exteriores del centro carcelario de Cotopaxi este martes 23 de julio del 2019. Foto: EL COMERCIO

Las visitas a los pabellones de mínima, media y máxima seguridad en la cárcel de Cotopaxi están suspendidas este martes 23 de julio del 2019. Un grupo de policías está a cargo de informar a los familiares, que en su mayoría son mujeres, sobre las disposiciones de las autoridades del centro carcelario.

La resolución se tomó por el amotinamiento de los presos la mañana del lunes, 22 de julio.

Los internos se subieron a los techos metálicos y destruyeron varias áreas de la cárcel.

El motín dejó como resultado dos presos asesinados y un policía herido.

“Mi esposo me llamó ayer en la tarde y dijo que las visitas iban hacer normales hoy. Pero los policías nos dicen que no podemos ingresar”, indicó María T., esposa de un interno del pabellón de mínima seguridad.

El grupo de mujeres visten pantalones y delgados suéteres de color blanco. Llevan en sus manos la cédula de identidad o papeles que se deben tramitar en la garita del primer ingreso a la cárcel.

Las autoridades confirmaron que después de cuatro horas se logró el control total de los pabellones. Foto: EL COMERCIO

Fausto T. arribó desde Guamaní, en el sur de Quito, a la cárcel de Latacunga. Llevaba una gruesa funda plástica y en su interior detergente, papel higiénico, zapatillas y cobijas de color tomate.

El hombre de cabello cano indicó que las cosas son para su último hijo. El joven cumple una condena por el delito de tráfico de drogas.

“No se cómo está mi hijo ni cuándo podré entregarle estas cosas de aseo. Me dicen los policías que el mediodía pueden dejarme ingresar y me toca esperar”, dijo Fausto.

Las actividades en el centro carcelario se realizan con aparente normalidad.

Los soldados de la Brigada de Fuerzas Especiales Patria realizan el control externo. Los agentes penitenciarios y policías son revisados por los militares antes de ingresar a la cárcel.

Suplementos digitales