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Las diligencias judiciales relacionadas con los operativos militares en aguas del océano Pacífico arrojaron una nueva resolución legal este martes 8 de septiembre de 2026. La justicia resolvió otorgar medidas sustitutivas a 32 tripulantes de barcos ecuatorianos que permanecían retenidos luego de la interdicción y destrucción de dos embarcaciones por parte de fuerzas armadas de Estados Unidos, dentro de una causa penal abierta por el presunto delito de asociación ilícita y supuestos vínculos logísticos con el grupo de delincuencia organizada Los Choneros.
Según EFE, los ciudadanos procesados integraban las tripulaciones de las embarcaciones pesqueras Conquista II, interceptada y destruida el pasado miércoles, y María Candelaria, hundida el sábado.
Tras desembarcar el lunes en el puerto de Manta en medio del reclamo de sus familiares —quienes rechazaron de forma enfática cualquier implicación de los pescadores en actividades de narcotráfico—, los procesados comparecieron a la audiencia respectiva.
Una jueza determinó que la aprehensión en altamar se ajustó a la legalidad y, atendiendo la solicitud formal de la Fiscalía, dispuso su libertad bajo régimen de presentación periódica semanal ante la autoridad judicial y la prohibición expresa de salida del territorio ecuatoriano.
El abogado defensor de varios de los procesados, Steven Alvia, objetó la apertura de la causa judicial al sostener que el Ministerio Público no aportó elementos de convicción que demuestren la comisión de un delito.
El jurista comunicó que la inocencia de los involucrados se ratificará el próximo 28 de septiembre, fecha fijada para la instalación de la audiencia de procedimiento directo, según informó EFE.
El dictamen se suma al precedente del pasado sábado, cuando otro juez concedió libertad irrestricta a 28 navegantes de las embarcaciones Conquista II y OM2 al constatar la ausencia total de indicios delictivos, como se informó en una nota periodística publicada en este Medio el pasado 6 de septiembre de 2026.
Desde el 28 de agosto, la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano, ha ejecutado el hundimiento de al menos cinco embarcaciones de matrícula nacional.
Según los reportes del Comando Sur de EE.UU., los barcos intervenidos operaban supuestamente como centros de reabastecimiento marítimo de combustible y puntos de apoyo para las rutas de tráfico de drogas atribuidas a Los Choneros, estructura declarada como grupo terrorista por Washington y asociada al mexicano Cartel de Sinaloa.
De forma paralela a estas acciones navales, asociaciones pesqueras y allegados mantienen denuncias sobre supuestos ataques armados ejecutados entre enero y marzo del presente año contra otras tres embarcaciones en zonas adyacentes a las Islas Galápagos, incidentes que no han sido admitidos por Washington ni por Quito.
EFE informó que, publicaciones de The Washington Post señalaron que dichas incursiones contra embarcaciones pesqueras formaron parte de operativos encubiertos de la CIA independientes a la campaña antinarcóticos oficial.
Entre los casos pendientes figura la desaparición de ocho pescadores que zarparon en enero en el pesquero Fiorella, hecho sobre el cual organizaciones como Amnistía Internacional demandan esclarecer la presunta participación militar estadounidense, en vísperas del arribo a Quito del secretario de Estado de EE.UU. para coordinar acciones contra el crimen transnacional.
Con información de EFE