Así opera la red que usa barcos pesqueros y lanchas en Ecuador para transportar cocaína a México

Estados Unidos sancionó a 15 personas y entidades y bloqueó 10 embarcaciones vinculadas con esta estructura.

Lorena Fernández, Columnista

Una red de narcotráfico con sede en Ecuador utilizaba embarcaciones pesqueras como fachada y apoyo logístico para enviar miles de kilogramos de cocaína cada mes hacia México. La estructura operaba cerca de Manta y combinaba barcos de pesca, lanchas rápidas y puntos de abastecimiento en alta mar, según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) describió esta forma de operación al sancionar, el 20 de agosto de 2026, a 15 personas y entidades vinculadas con la red e identificar como propiedad bloqueada 10 embarcaciones. Estados Unidos señala que integrantes de esta estructura están afiliados a Los Choneros y Los Lobos, organizaciones ecuatorianas con conexiones con carteles mexicanos.

Los barcos salían de Ecuador y abastecían a las lanchas en el Pacífico

La red operaba bajo la fachada de negocios pesqueros legítimos. Una flota de embarcaciones con sede en Ecuador, cerca de Manta, cumplía varias funciones dentro de la ruta del narcotráfico por el océano Pacífico Oriental.

Los barcos transferían cocaína de forma encubierta a pequeñas lanchas rápidas, conocidas como go-fast vessels. Estas embarcaciones continuaban el trayecto hacia el norte con rumbo a México.

El apoyo de los barcos pesqueros no terminaba con la entrega de la droga. A lo largo de la ruta, las embarcaciones proporcionaban combustible, alimentos y servicios médicos a las lanchas cargadas con cocaína. La red coordinaba estos encuentros en distintos puntos del Pacífico Oriental para asegurar que las embarcaciones pudieran completar el viaje.

Según la información del Departamento del Tesoro, los barcos utilizaban combustible subsidiado por el Gobierno para reabastecer a las lanchas rápidas. Algunas embarcaciones también cumplían tareas de vigilancia, pues detectaban y monitoreaban la presencia de barcos de las fuerzas del orden.

Estados Unidos identificó a las embarcaciones Todos Vuelven, Arca de Noé III, Arca de Noé III Jr., Arca de Noé IV, Arca de Noé V, Conquista, Siempre Mi Arca, Rey de Arca, Costa Marlin y Solo Es Mejor como parte de esta red de apoyo. Todas brindaban servicios logísticos a las lanchas rápidas, mientras que Todos Vuelven también transportaba cantidades de cocaína de varias toneladas.

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos dio los nombres de las personas y embarcaciones sancionadas. Foto: Embajada de Estados Unidos

Operadores coordinaban el transporte, el combustible y la llegada a México

El Departamento del Tesoro señaló que la red distribuía distintas tareas entre sus operadores. Alfonso Mero Mero y sus hijos, Roberth Alfonso Mero Arcentales y Edwar Alexis Mero Arcentales, utilizaban una red de embarcaciones pesqueras vinculada con el negocio familiar Arcasdenoe, S.A.

Según la OFAC, estos operadores contrabandeaban miles de kilogramos de cocaína desde Sudamérica hacia México y proporcionaban servicios de reabastecimiento de combustible a las lanchas rápidas que trasladaban la droga por el Pacífico Oriental. El Departamento del Tesoro también indicó que Edwar Mero Arcentales coordinaba actividades de narcotráfico con Los Choneros.

La estructura contaba con otros operadores para movilizar los cargamentos. Julio Javier Mero Franco, según Estados Unidos, apoyaba a Los Choneros y coordinaba el transporte de aproximadamente 30 a 40 toneladas de cocaína al mes desde Ecuador hacia Centroamérica y México.

Milton Edixon Martínez Mendoza apoyaba a Los Lobos y Los Choneros y coordinaba el transporte de miles de kilos de cocaína en lanchas rápidas rumbo a México. Jhonny Francisco Vera Laz operaba en nombre de Julio Mero Franco y traficaba miles de kilogramos de droga al mes desde la costa ecuatoriana hacia México.

Además, Byron Aldino Mero Bermello y Jimmy Leonidas Alarcón Holguín coordinaban el reabastecimiento de combustible para las embarcaciones cargadas con cocaína durante el trayecto hacia México.

La operación completaba así una cadena de transporte que comenzaba con embarcaciones pesqueras ecuatorianas y continuaba con lanchas rápidas por el Pacífico Oriental. Una vez que la cocaína llegaba a México, organizaciones como el Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación la contrabandeaban a través de ese país con destino a Estados Unidos.

De esta forma, la red articulaba el traslado de la droga y el apoyo necesario para mantenerla en movimiento durante la ruta marítima. Los barcos funcionaban como fachada y plataforma logística; las lanchas rápidas transportaban la cocaína y los operadores coordinaban el combustible, los suministros y el recorrido hasta México.


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